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Calle Agustín Lara. :: i. marsilla
Calle Agustín Lara. :: i. marsilla

Aprueban abrir el «agujero de la vergüenza» de Orriols de Valencia

  • Los Presupuestos de 2017 reservan 380.000 euros para expropiar los solares y ampliar las calles tras décadas de protestas vecinales

«Ya casi no me acuerdo desde cuando reivindicamos la apertura de la calle». La presidenta vecinal de Orriols, Maika Barceiro, se sorprendió ayer al conocer que los Presupuestos municipales de 2017 incluyen una partida de 380.000 euros para la eliminación del llamado «agujero de la vergüenza» entre las calles Baeza y Agustín Lara, donde los viandantes deben pasar por un estrecho paso abierto entre dos paredes.

El Consistorio lo tiene entre los proyectos para la expropiación de parcelas, que suman un total de 8,4 millones de euros y donde imperan claramente las destinadas a colegios públicos. Pero el pequeño agujero de Orriols pasará a la historia gracias a esta actuación, unida a la demolición del inmueble de un antiguo restaurante que recae a la avenida Constitución, ya en trámites.

«Estamos haciendo fotos para que nuestros nietos se acuerden de lo que había aquí», añadió Barceiro. El «agujero de la vergüenza» se ha convertido por derecho propio en el símbolo de la falta de actuación del Consistorio en el maltratado Orriols.

La dirigente vecinal añadió que acudirá al pleno donde se aprueben los Presupuestos para subrayar la falta de iniciativas en favor de esta parte de la ciudad. «Reclamamos una inversión para un centro de mayores en la calle Peñíscola de la que no sabemos nada, lo mismo que del jardín de la ermita», este último incluido en los Presupuestos del Consistorio de este año.

Otro de los asuntos que destaca, aunque por su ausencia, es una partida concreta para la rehabilitación de la Casa Vestuario y la construcción de un edificio en la calle Tavernes de Valldigna, donde el gobierno municipal quiere también comprar un edificio.

La operación persigue el traslado de la Biblioteca Central, ahora en la plaza Maguncia, a la finca de Tavernes de Valldigna (tanto a la que se comprará como a una nueva anexa). Servirá también para el traslado de una pequeña agencia de lectura en la Casa Vestuario y destinar este último por completo al Tribunal de las Aguas. La relación de inversiones no detalla nada de esto, pese a que fue una de las iniciativas que este año más importancia le dio el alcalde Joan Ribó.

Sí se ha reservado dinero para redactar los proyectos de ampliación del parque de Benicalap, Cuevas Carolinas o el Casino del Americano, entre otros, aunque las partidas paras las obras tendrán que esperar.