Las Provincias

La Universitat de Valencia dividirá el campus de Tarongers en tres zonas valladas para evitar el botellón

  • El planeamiento permitirá también regularizar algunas parcelas, como es el caso de la ampliación del instituto Ramón Llull

valencia. La Universitat de València dividirá en tres áreas el vallado del campus de Tarongers, según el proyecto que pasará el lunes por la comisión de Desarrollo Urbano. Este plan especial llega después de años de negociación con el Ayuntamiento y pretende evitar que por las noches acudan al recinto jóvenes para hacer botellón. El planeamiento permitirá también regularizar algunas parcelas, como es el caso de la ampliación del instituto Ramón Llull.

La primera zona que se vallará irá precisamente desde la calle Clariano hasta Ramón Llull. Englobará un enorme solar que sirve ahora de aparcamiento, una instalación que permanecerá. La idea, indicó el concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, es que durante el día permanezca el acceso libre, una competencia de la Universitat.

La zona delimitada por una verja será la que englobe la mayoría de edificios, entre la calle Serpis y la avenida de los Naranjos. Hasta hace unos años, acogió todas las semanas el mayor botellón de la ciudad, algo que después de la presión policial desapareció. No obstante, la institución académica ha tenido interés en seguir con la iniciativa para modificar el régimen de algunos solares y el cerramiento.

El documento se expondrá al público durante 45 días, comentó el edil. La petición de la Universitat persigue «garantizar la seguridad en sus instalaciones y dotar al recinto universitario de un sentido de unidad espacial del campus, que hasta la fecha permanece como unidades aisladas y espacios inconexos».

La junta de gobierno del pasado 30 de septiembre informó favorablemente la evaluación ambiental y territorial estratégica, en una modificación que supone un «cambio de calificación de viales, como sistema general educativo», para permitir el vallado del recinto.

Además, la parcela escolar del instituto Ramón Llull y los viales anexos pasan a ser suelo urbano, ya que en el Plan General se grafiaron en su momento como suelo urbanizable. «El vallado no va a suponer ninguna restricción a la movilidad de las personas», reiteró el edil de Desarrollo Urbano.