Las Provincias

El segundo incidente en menos de un mes cuestiona la seguridad del Ayuntamiento de Valencia

La pancarta que conmemora la II República, ayer parcialmente descolgada. :: lp
La pancarta que conmemora la II República, ayer parcialmente descolgada. :: lp
  • Unos desconocidos intentan descolgar la pancarta republicana 18 días después de que una protesta de estudiantes ocupara el balcón

Unos desconocidos cortaron ayer una de las cuerdas que sujeta la pancarta colgada en el balcón municipal y que conmemora el 80 aniversario de la capitalidad de Valencia en la II República. Ocurrió a las once de la mañana, en el horario habitual abierto al público, en lo que supone el segundo incidente en 18 días tras la «toma» del mismo espacio por una protesta estudiantil.

La Policía Local tiene imágenes de lo ocurrido ayer y fuentes municipales dieron por descontando que se tratará de identificar y denunciar a los autores. La pancarta fue colocada el pasado día 7, modificada respecto a la del pasado abril para evitar un requerimiento de la Delegación del Gobierno.

Este segundo incidente cuestiona al menos la apertura al público de la sede Consistorial, una de las primeras medidas del nuevo gobierno municipal, que decidió añadir el balcón a la oferta turística que supone el Salón de Cristal y el Museo Histórico Municipal, además de poder acceder en ocasiones al hemiciclo del Ayuntamiento.

La única novedad fue la apertura del balcón, aunque el gesto tuvo un tirón enorme y la Policía Local tuvo que colocar un scanner para bolsos y mochilas en la puerta principal, además de un arco de seguridad, debido a la avalancha de público.

El incidente de ayer no provocará un refuerzo en la seguridad del edificio, confirmaron fuentes cercanas al gobierno municipal, quienes precisaron que impera el «derecho de la ciudadanía al acceso», para precisar que es prácticamente imposible evitar este tipo de hechos.

En todo caso, precisaron, el autor o autores del acto de vandalismo ocurrido ayer pasaron por el arco de seguridad con normalidad, es decir, que no llevaban encima ningún cuchillo, cúter o tijeras con las que cortar las cuerdas, por lo que la investigación sigue abierta. La imagen fue difundida por el partido España 2000, aunque no se atribuyeron la autoría del incidente.

Sobre la protesta estudiantil del pasado 26 de octubre, el concejal del grupo popular Félix Crespo denunció ayer que el alcalde Joan Ribó «ha tenido la desfachatez de desmentir que un grupo de manifestantes utilizó el balcón del Ayuntamiento para lanzar sus proclamas y exhibir banderas anticonstitucionales».

Este desmentido, según explicó Crespo, se produjo en una respuesta oficial a una pregunta en la comisión de Protección Ciudadana. «Ha contestado que no se permitió la entrada de los manifestantes y que en ningún momento se observó por parte de los responsables de seguridad de la zona del balcón que se exhibiera una bandera».

El caso es, como pudo comprobar LAS PROVINCIAS, que una estudiante sí exhibió una bandera republicana, aunque un policía le pidió que volviera a guardarla, lo que hizo sin registrarse ningún incidente, confirmaron fuentes municipales.

Para Crespo, lo preocupante y «lamentable de estos hechos es que sientan un mal precedente que podría repetirse, porque el alcalde Ribó no piensa hacer nada para evitar que se produzcan de nuevo, ya que para él ni siquiera se produjeron».

Los hechos sucedieron cuando una manifestación en contra de la reválida acabó en la plaza del Ayuntamiento. Una treintena de participantes, todos estudiantes, decidieron acceder al balcón. Pasaron por el arco de seguridad y el scanner como cualquier grupo de turistas y desde arriba empezaron a saludar y corear consignas a los compañeros que seguían abajo en la calle.

En ese contexto es cuando se produjo el incidente con la bandera republicana, precisaron desde el grupo popular, lo que fue calificado desde el entorno del gobierno municipal como un «amago» que no pasó a mayores en ningún momento.

El edil popular señaló que el balcón «del Ayuntamiento pertenece a todos los valencianos, y gracias sobre todo a la proyección internacional de las mascletaes de las Fallas, se ha convertido en atractivo turístico de la ciudad».

Por este motivo, apuntó, consideró muy importante que se garantice su «uso institucional y se evite cualquier aprovechamiento para mostrar símbolos políticos que no representa a la toda la sociedad valenciana y española». Los dos incidentes coinciden con la denuncia del Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos, acerca de que la apertura de un quinto acceso en el edificio, cuando abra al público el restaurado refugio de la Guerra Civil, restará todavía más agentes de calle a las patrullas que se encargan de Ciutat Vella. A juicio de la entidad, esto perjudica claramente en restar efectivos a la lucha contra los manteros en las zonas monumentales y turísticas.