Las Provincias

El portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó. :: damián torres
El portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó. :: damián torres

La presión fiscal sube en Valencia 42 euros por vecino desde que gobierna el tripartito

  • El PP denuncia que los ingresos por impuestos han aumentado un 10% por habitante y Vilar dice que ha mejorado el cobro al reducirse el fraude

valencia. El grupo popular aseguró ayer que los Presupuestos municipales de 2017 supondrán que la presión fiscal será el próximo año un 10,1% más elevada que en el ejercicio de 2015. El portavoz de esta formación, Eusebio Monzó, afirmó que la media por vecino se ha elevado en 42 euros en dos años.

La presión fiscal es la suma de los impuestos directos e indirectos, todos los ingresos que llegan al Consistorio por esta vía, divididos por el número de habitantes. El edil subrayó que los cálculos se han realizado con «los términos que emplea el Ministerio de Hacienda», para precisar que Valencia estaba hasta ahora por debajo de la media estatal, lo que seguramente «no ocurrirá cuando se conozcan los datos de todos los Ayuntamientos».

Citó como ejemplo lo ocurrido el pasado año con el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), donde exhibió una respuesta del gobierno municipal acerca de incremento en el recibo a 5.000 negocios. La contestación indica que se han ingresado 10,79 millones más por este motivo.

En cifras totales, la presión fiscal alcanzó en 2015 los 418,4 euros por vecino, mientras que un año después fue de 430 euros. Con el aumento de ingresos previstos para el próximo año, la media será de 460 euros por habitante. El gobierno municipal estima que recaudará 23,9 millones más que este ejercicio.

Tanto la portavoz del grupo socialista y del gobierno tripartito, Sandra Gómez, como el delegado de Hacienda, Ramón Vilar, replicaron a las críticas del PP diciendo que el próximo año no subirán los impuestos y que el aumento del «control y la recaudación no es el de la presión fiscal, a no ser que ellos entiendan que eso no debe hacerse».

Gómez comentó que se han creado «servicios de inspección que antes no existían», mientras que Vilar indicó que ha pedido «varias veces al PP que pongan en un papel los impuestos o tasas que hemos subido y no lo han hecho, por la sencilla razón de que no es verdad».

Monzó pronosticó una subida en la tasa de las terrazas de los bares, pese a que este año la reordenación ha dejado igual la cifra global de ingresos. «Dentro de cinco años se habrá multiplicado por cinco lo que pagarán los hosteleros del centro», aseguró en base al expediente. Añadió que apenas hay una partida global de 600.000 euros para los comercios, de donde saldrán las ayudas por la compensación de la subida del IBI.

El concejal del grupo popular Alfonso Novo intervino para criticar que el nivel de ejecución del Presupuesto «está apenas por encima del 50% ejecutado», lo que achacó a la mala gestión y la consecuencia de que se ha «hecho un reparto del Presupuesto con calzador entre los tres partidos del gobierno, lo mismo que ha sucedido para el próximo año».

Citó como ejemplo de las cuentas de 2017 el descenso de la aportación a la Universidad Popular, para afirmar que el documento «no es social sino continuista y tendente a la baja». De los siete millones de euros que se reservan para obras votadas en los distritos, aseguró que «más de la mitad de este año están pendientes porque el modelo de participación es farragoso y una tomadura de pelo».

El edil de la misma formación Cristóbal Grau intervino para criticar que se ha reservado una partida de 450.000 euros en el Consell Agrari Municipal destinada a la Capitalidad Mundial de la Alimentación, sin que hasta la fecha «hayamos conseguido que nos digan en qué va a consistir el programa, al menos un esbozo». La última noticia conocida ayer es que se nombrará un comisionado para coordinar el evento, que podría ser una persona externa del Ayuntamiento, con el gasto que supondrá. Fuentes cercanas al gobierno municipal indicaron sobre el presupuesto que esa cantidad abarcará distintas iniciativas y obras bajo el paraguas de la capitalidad otorgada por la FAO, por lo que descartaron que todo se destine para congresos y otros eventos.

Gómez defendió por su parte el impulso que se dará al presupuesto de Turismo, Empleo y Emprendedores, con el objetivo de favorecer la economía. Aseguró que el proyecto apuesta por áreas de una «importancia estratégica» para la ciudad, como la gestión de los servicios públicos municipales. «Entendemos que la ciudad ha estado muy castigada por los recortes de los últimos años del Partido Popular, y queremos ponernos al día y ofrecer a los ciudadanos una urbe saludable».