Las Provincias

Luis Millares: «Somos independientes gracias a la generosidad del pueblo valenciano»

Luis Miralles, presidente de Casa Caridad, en la sede de la institución benéfica :: irene marsilla
Luis Miralles, presidente de Casa Caridad, en la sede de la institución benéfica :: irene marsilla
  • El nuevo responsable de la Asociación Valenciana de Caridad busca consolidar la situación de la entidad benéfica y conseguir una mayor implicación de las empresas

Luis Miralles (Valencia, 1955), lleva más de 20 años vinculado a Casa Caridad, a la que llegó en 1994 como oyente, mientras que su participación se hizo oficial en 1995. Licenciado en Derecho y graduado en Administración de Empresas por ICADE E-1 (Madrid) inició su carrera como letrado asesor del Banco Popular, y actualmente compagina su labor de administrador solidario de Luviamar SL, dedicada a la gestión inmobiliaria, con la presidencia de la Asociación Valenciana de Caridad que ostentará durante los próximos cuatro años.

-¿Qué significa para usted presidir una entidad con un fuerte compromiso social como Casa Caridad?

-Presidir una institución como Casa Caridad que es valenciana, más que centenaria y que se dedica a ayudar a las personas más necesitadas, es un honor absoluto.

-¿Ha supuesto un gran cambio realizar el salto de la vicepresidencia hasta la presidencia?

-Puedo decir que sí. Pero no sólo por las competencias que he de asumir, porque además, con la marcha de Antonio Casanova varias personas muy vinculadas a él también lo han dejado. De la Comisión Ejecutiva han salido nueve personas, entre ellas vocales y gente que llevaba mucho tiempo en Casa Caridad. Ahora han entrado a formar parte de la Comisión ocho personas nuevas a las que tenemos que transmitirle la ilusión y que poco a poco vayan conociendo lo que somos, así como la forma de esta institución.

-¿Cuál es su objetivo como máximo responsable de la institución benéfica valenciana?

-En cuatro años Casa Caridad ha cambiado mucho. El presupuesto de inauguración del multicentro de Benicalap ha supuesto un incremento del 40%. Así pues, el objetivo es consolidar esa situación y poder seguir atendiendo a todas las personas en la misma cantidad y en la misma forma que se ha hecho hasta ahora. Abrir Casa Caridad a diarios nos cuesta 13.500 euros al día, eso supone mucha ayuda por parte de todos los valencianos.

-¿Cree que los valencianos empatizan con los más desfavorecidos?

-Casa Caridad es la ONG del pueblo valenciano, ¿por qué decimos eso? Porque el 70% de nuestro presupuesto está suministrado por las personas y la empresas valencianas, mientras que el 30% restante proviene de la administración, y así año tras año. Somos independientes económicamente y esa independencia es gracias a la generosidad del pueblo valenciano.

-¿Qué opina de la actuación de las administraciones?

-Como ya dijo nuestro alcalde, para atender a las personas necesitadas es necesaria la colaboración entre las instituciones públicas y privadas. Nosotros estamos siempre trabajando de la mano con el Ayuntamiento y la Generalitat. La administración se porta bien con nosotros, ahora, actualmente sus medios son menores y por ende, este año tenemos, aproximadamente, un 30% menos en subvenciones.

-¿Cómo llegó a la entidad que presidirá en los próximos cuatro años?

-Llegué gracias a la invitación de un pariente de mi mujer. Así que me metí aquí porque me invitaron y sin darme cuenta, han pasado más de 20 años. Ha pasado el tiempo y, ¿esta casa qué hace? Esta casa tiene encanto, hace que te involucres con los demás.

-¿Qué colectivos preocupan más?

-El de las mujeres, los menores y las personas mayores de 55 años.

-¿Cuál considera que es la mayor lacra social?

-No tener trabajo es uno de los principales problemas de nuestra sociedad. No obstante, el paro ha bajado de un 25 a un 18% y eso se nota porque Casa Caridad es un termómetro social de la ciudad de Valencia de primer orden. Sí, es cierto que cada vez vienen menos personas pero también es cierto que las personas que vienen cada vez lo hacen en peores condiciones.

-¿Qué cree que podría mejorar en la gestión de la Asociación Valenciana de Caridad?

-Hemos conseguido fidelizar a los cerca de 3.800 suscriptores que tenemos, pero creo que aún nos queda mucho por hacer en cuanto a la difusión de la responsabilidad social corporativa de las empresas. Necesitamos que las pequeñas, medianas y grandes empresas valencianas se impliquen con la sociedad y colaboren con alguna ONG o entidad que se dedique exclusivamente al cuidado de las personas y a evitar la exclusión social. Y si puede ser con Casa Caridad, mucho mejor.

-Antonio Casanova presidió Casa Caridad 16 años, ¿cuántos espera usted?

-Mi idea es estar un máximo de dos mandatos. Además siempre hemos dicho que al llegar a los 70 nos plantamos y dejamos paso a las generaciones venideras.