Las Provincias

El Consell blinda más de 6.400 hectáreas del litoral valenciano frente a la construcción

Una de las futuras zonas protegidas de Xàbia. :: lp
Una de las futuras zonas protegidas de Xàbia. :: lp
  • La Generalitat prohibirá edificar en los 1.000 metros más próximos a la línea de costa de 34 zonas, pero no derribará inmuebles ya existentes

La playa de la Renegà, la desembocadura del río Sénia o la pedanía del Cap i Corb en la provincia de Castellón; la playa del Auir, la desembocadura del río Júcar, el entorno del castillo de Cullera o las dunas de Oliva en Valencia; y zonas del Portixol, el cabo de Oro o el de Santa Pola, en Alicante. Estos son algunos de los 34 espacios costeros que la Generalitat pretende blindar frente a la construcción con la aprobación del denominado Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral (Pavitel). Este plan, que entrará en vigor a lo largo del próximo año, establece distintos tipos de suelo y grado de protección sobre algo más de 6.400 hectáreas con el objetivo de «compatibilizar la preservación de los valores ambientales, territoriales y paisajísticos del litoral con un uso público sostenible», según indicó la consellera del departamento María José Salvador.

En concreto, se establece en primer lugar los suelos no urbanizables de protección del litoral, ubicados en la franja de los primeros 500 metros desde la línea de costa hacia el interior de estos 34 espacios. En ellos, únicamente se permitirá la construcción de dotaciones que requieran proximidad al mar como, por ejemplo, una escuela de vela. También se podrán incorporar a la red de zonas verdes del término municipal en el que se encuentren. En segundo lugar aparecen los suelos no urbanizables de refuerzo del litoral (los siguientes 500 metros hacia el interior), en los que se admiten campings que se integren en el paisaje, espacios deportivos abiertos, campos de golf sin viviendas y, con carácter muy restringido, pequeños hoteles rurales con una muy baja ocupación de terreno y con estándares de calidad muy elevados. Ninguno de estos dos tipos de suelos podrán ser reclasificados a urbanos o urbanizables por planeamientos municipales posteriores. Sin embargo, el plan no prevé derribar las pocas construcciones que ya se encuentren en estos espacios sino todo lo contrario: pretende fomentar la rehabilitación de las edificaciones existentes. Las que «sean legales», indicaron desde la consellera, se podrán destinar a usos de alojamiento y restauración. En total, estos dos tipos de suelos suman 6.438,47 hectáreas y afectan a 74 términos municipales de la Comunitat, entre los que destacan localidades como Peñíscola, Vinaròs, Benicarló, Torreblanca, Alcossebre, Oropesa, Cabanes, Nules, Burriana, Sagunto, Moncofa, Meliana, Alboraya, El Puig, Cullera, Gandia, Tavernes, Oliva, Xàbia, Altea, Benissa, Villajoyosa, Alicante, Campello, Santa Pola, Guardamar, Elche y Torrevieja.

En un tercer escalón, y ya en espacios más interiores, estarían los suelos no urbanizables del litoral que, pese a la nomenclatura, sí permiten usos y actividades regulados en los planes municipales, con la excepción de zonas industriales. Sin embargo, exige que su transformación se adecue a un modelo urbano compacto.

Movimiento de la fauna

El Pativel crea también la figura de los corredores ecológicos y los funcionales. Los primeros deberán tener una anchura mínima de 20 y 50 metros (si discurren por suelo urbano o rural, respectivamente) y servirán para el desplazamiento de la fauna de unas zonas a otras. Los segundos pretenden conectar distintos espacios para el uso de la población, aunque mantendrán un carácter eminentemente rural. En esta línea, Salvador recordó también que próximamente se anunciará el trazado de la denominada Vía Verde del Litoral, que pretende ser un «itinerario para la movilidad no motorizada» que discurrirá entre Vinaròs y Pilar de la Horadada.

Por otra parte, la consellera recalcó que este plan «se ha elaborado atendiendo a la proporcionalidad entre protección y mantenimiento de la actividad económica». «La intención no es limitar los desarrollos con carácter general, sino que todavía quedan en esta franja de 1.000 metros, otras 6.700 hectáreas de suelos urbanizables que permitirán satisfacer las demandas de vivienda y actividades económicas para muchos años; siempre dentro de los parámetros marcados por la Estrategia Territorial de la Comunitat y los criterios de desarrollo urbano y territorial sostenible que ahora son vinculantes», resumió. En esta línea, añadió, «todos los nuevos sectores de uso mayoritario hotelero estarán exentos de la aplicación de la citada estrategia territorial en cuanto a crecimientos de suelo máximos autorizados», mientras que «los desarrollos de los nuevos sectores abiertos al mar deberán planificar el uso hotelero en su primer línea de edificación».

Por último, avanzó que ahora se abren dos meses de exposición pública para estudiar las aportaciones que se puedan recibir, por lo que su aprobación se pospone a 2017.