Las Provincias

Los barrios de Valencia se unen contra el ruido

  • La Federación de Vecinos reclama refuerzo policial, control de locales y restricciones de terrazas en las aceras

Representantes de tres de los cuatro barrios declarados Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) acudieron ayer a la convocatoria de la Federación de Vecinos. La intención de la presidenta vecinal, María José Broseta, es la de formar un frente común para reivindicar al Ayuntamiento una serie de mejoras, con el objetivo de reducir aún más los ruidos nocturnos y controlar los locales de ocio. Estuvieron Amics del Carme, el barrio de San José (Xúquer) y Arrancapins-La Petxina (Juan Llorens). La única ausencia fue la del portavoz de la asociación de la zona de Woody.

Fuentes cercanas a la Federación señalaron que la reunión se convocó en respuesta a la ausencia de "medidas contundentes y planificadas, más allá de los controles policiales, para atajar los problemas de decibelios que padecen los vecinos de todos estos barrios".

La presidenta vecinal recordó que hace un "año que el Ayuntamiento no convoca la mesa de Contaminación Acústica, pese a que las quejas van en aumento". Todos los representantes vecinales coincidieron en manifestar la "descoordinación entre las delegaciones competentes en el Ayuntamiento (Contaminación Acústica, Protección Ciudadana, Actividades, etc…) y la falta de un interlocutor claro al que poder dirigirse para solucionar los problemas".

Entre las medidas propuestas, se habló convocar la citada comisión municipal, para presentar el mapa del ruido del ocio nocturno y un avance de diagnóstico. "Cada barrio ZAS debe contar con una comisión permanente para el seguimiento de su cumplimiento", afirmó, además de reclamar la creación de la llamada Policía Verde. "Los barrios contaminados acústicamente deben contar con protocolos de asistencia inmediata a las quejas y denuncias por ruido", precisó la dirigente vecinal.

En cuanto a la situación de la vía pública, la propuesta pasa porque "quede garantizado el derecho preferente del tránsito peatonal. Deben prohibirse las ocupaciones superiores al 45% del espacio de paso en las aceras, así como en las de ancho inferior a dos metros". Otra de las realamaciones pasa porque se actualice y haga público el registro de actividades hosteleras y hoteleras, así como los metros del espacio público que ocupan sus terrazas.

Al encuentro asistieron representantes de la asociación Ciutat Jardí – plaza del Cedro, de Ruzafa – Gran Vía y de Gent de Ruzafa, como zonas susceptibles de ser declaradas ZAS por los niveles de ruido que soportan.

La reunión se ha producido como respuesta a la ausencia de medidas contundentes y planificadas, más allá de los controles policiales, para atajar los problemas de decibelios que padecen los vecinos de todos estos barrios.

Y es que, tal y como ha recordado Broseta, “hace un año que el Ayuntamiento no convoca la mesa de Contaminación Acústica, pese a que las quejas van en aumento”.

Durante la reunión, todos los representantes vecinales han coincidido en manifestar la descoordinación existente entre las diferentes delegaciones competentes en el Ayuntamiento de Valencia (Contaminación Acústica, Protección Ciudadana, Actividades, etc…) y la falta de un interlocutor claro al que poder dirigirse para solucionar los problemas.

El botellón, la masificación de locales, de terrazas, con incumplimiento de horarios incluidos, así como los apartamentos turísticos y de estudiantes en la mayoría de estas zonas, han sido los principales focos de ruido constatados por los vecinos, en contraposición a lo que viene manifestando el Ayuntamiento, que achaca el ruido al tráfico y en concreto al transporte público.

Aunque los portavoces vecinales de las zonas ZAS han constatado que la situación ha mejorado con la declaración por la reducción de locales, todos han coincidido en que sigue existiendo "molestias excesivas. En el caso de Amics del Carme, quienes han asegurado que han proliferado los locales sin licencia y los apartamentos turísticos".