Las Provincias

Los manteros asfixian el comercio de las zonas más turísticas del centro

Manteros en la calle Sombrerería. :: irene marsilla
Manteros en la calle Sombrerería. :: irene marsilla
  • La asociación reclama más presencia policial y Menguzzato adelanta que pedirá ayuda a la Delegación del Gobierno

valencia. «Antes llevaban cuerdas en las sábanas para recoger todo en un segundo y salir corriendo; ahora no les hace falta». La frase de un comerciante del entorno de la plaza Lope de Vega refleja fielmente la desazón de los pequeños empresarios frente a los manteros, que se colocan en las zonas más turísticas.

La asociación de comerciantes del centro y el Ensanche ha pedido varias veces el refuerzo de las patrullas de la Policía Local. «El problema es que, cuando se han ido los agentes, los manteros vuelven a colocarse en el mismo lugar para desesperación de los comerciantes», indican desde la entidad.

Este tipo de comercio ilegal se puede ver en los lugares más monumentales, aunque está perjudicando más si cabe a las tiendas que recaen a la plaza Lope de Vega y las calles Sombrerería y Martín Mengod, entre otras.

«Además de vender productos falsificados, se colocan de tal manera que impiden el paso con comodidad por estas calles», señala otro de los comerciantes. A todas horas del día, especialmente los fines de semana, los manteros reparten sus productos en las zonas más transitadas. Fuentes de la asociación señalan que en el paseo de Ruzafa y la calle Convento Santa Clara se produce además una circunstancia peculiar: «saben perfectamente el horario del cambio de turno y vienen más cuando saben que no hay policías».

La delegada de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, indicó sobre estas quejas que el control de los manteros será uno de los temas a tratar en la reunión prevista el día 16 entre el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, y el alcalde Joan Ribó.

El gobierno municipal quiere promover colaboraciones con la Policía Nacional en los servicios que suponen los llamados problemas de convivencia. La iniciativa surgió a raíz de las denuncias vecinales en el Cabanyal por los ruidos y escándalos nocturnos, producto en su mayor parte de las ocupaciones ilegales de viviendas en la zona.

Pero los manteros serán otro de los asuntos a tratar, precisó la edil, quien admitió la dificultad en erradicar esta práctica ilegal. Uno de los comerciantes explicó que el pasado domingo «llamamos a la Policía Local y vino una pareja al pasar más de un cuarto de hora. Llegaron andando porque nos dicen que si obligan a correr a los manteros, pueden provocar alguna caída».

El caso es que después de «recoger tranquilamente, sin agobios, se marcharon a una calle de aquí al lado. Cuando se fueron los policías, volvieron para montar de nuevo los puestos y seguir vendiendo los productos falsificados». La asociación de comerciantes pidió que se ataje esta práctica con el decomiso de todos los productos, que no pagan ningún impuesto al Ayuntamiento.