Las Provincias

Las elecciones de EE.UU., desde un pub de Valencia

vídeo

Varios estadounidenses, pendientes del escrutinio en Valencia. / VÍDEO RAFA MUÑOZ / PACO SÁNCHEZ

  • Estudiantes y empresarios norteamericanos afincados en la capital del Turia viven juntos la noche electoral

Poco antes de la medianoche del martes el pub Portland Ale House, situado en la calle Salamanca de Valencia, estaba a rebosar. Más de un centenar de personas cenaba o bebía mientras las pantallas gigantes del local emitían la señal de la CNN. La noche electoral comenzaba y nadie quería perderse ningún detalle del escrutinio.

“Estamos celebrando la ‘Election Night’, que para nosotros es muy importante, y más teniendo en cuenta cómo está el tema justo ahora; yo pensaba que lo de Obama fue muy importante, pero esto está siendo incluso más histórico”, aseguró Maurice Mata, propietario del local. “Yo creo que va a ganar Hillary, pero no sé qué pasará”, vaticinó. “Lo que más se le valora a ella es que tiene mucho conocimiento sobre el Gobierno”, añadió el anfitrión de este evento.

Un amigo suyo, empresario de San Francisco, apostaba por Donald Trump. “En política no hay ningún hombre de negocios”, señaló.

La noche avanzaba, y en torno a las tres y media de la mañana sólo la mitad de los que comenzaron la noche aguantaban en el local. Mientras tanto, Florida y Ohio se debatían entre Clinton y Trump, y el magnate estadounidense tomaba la cabeza en la contienda.

“Probablemente gane Trump las elecciones, porque esto es como el Brexit, hay muchas personas en los pueblos, en el campo, y ellos quieren a Trump”, aseguró Thomas Weidner, estudiante norteamericano. “No me gusta ninguno de los dos, pero Trump es el menos malo”, agregó.

“Esta elección va a afectar a muchas personas, en los Estados Unidos y en el mundo, y necesitamos un presidente que sepa pensar y representar a la mayoría de las personas”, afirmó Madison Orlow, estudiante que lleva dos meses en Valencia. “Espero que gane Clinton, porque tiene mucha experiencia”, señaló.

Pasaban las horas y los presentes en el pub discutían sobre los votos electorales que tenía cada estado, o sobre el escrutinio de uno u otro territorio. Cada vez que se confirmaba la victoria de algún candidato en un estado, se escuchaban aplausos.

Pasadas las cinco y media de la madrugada, con los últimos colegios electorales ya cerrados y el recuento muy reñido en estados como Wisconsin, New Hampshire, Michigan o Pensilvania, apenas una docena de personas resistía en el pub, a la espera del desenlace de unas elecciones mucho más reñidas de lo que se había vaticinado.