Las Provincias

Una protesta a las puertas de un banco logra aplazar dos semanas un desahucio

  • Una familia de Sueca con dos menores y una anciana dependiente a su cargo consigue negociar con la entidad financiera un alquiler social

valencia. Medio centenar de personas se concentraron ayer a las puertas de una entidad financiera de la calle de las Barcas de Valencia para tratar de frenar el desahucio de una familia de Sueca, un matrimonio de desempleados que viven con su hija, sus dos nietos de 3 y 11 años de edad y con una anciana dependiente que sigue esperando la ayuda autonómica después de dos años. Fruto de la protesta, organizada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, los afectados han conseguido una moratoria de 15 días y que, a partir de mañana, se inicie un proceso negociador para que puedan seguir en el inmueble a cambio de un alquiler social accesible.

Como explicó la afectada, Loren Torres, a LAS PROVINCIAS, hace cinco años perdieron el trabajo, por lo que dejaron de pagar las cuotas de la hipoteca por falta de recursos. «Intentamos rebajar con el banco la cuantía de las letras, pero en cinco meses subastaron la casa», recordó. Ante esta situación, la familia decidió abandonar el inmueble después de que hubiera pasado de generación en generación (tuvieron que hipotecarlo para reformarlo, dada la antigüedad de la vivienda). Sin embargo, al tiempo tuvieron conocimiento de que unas personas habían accedido al interior del domicilio y lo estaban desmantelando. «Nos llamaron del vecindario y nos dijeron que nos estaban destrozando la casa, por lo que decidimos volver. Había entrado por una ventana y arrancado hasta los marcos de las puertas y el cableado . Finalmente, y pese a la precariedad de la situación en la que había quedado la vivienda, optaron por regresar, con el objetivo de defender el domicilio y porque nunca habían perdido la esperanza de, algún día, poder recuperarlo. «El banco, al enterarse que habíamos vuelto, nos reclamó penalmente, y estamos en proceso de juicio. Nos tenemos que ir ya», lamentó.

Esta familia, que por el momento subsiste gracias a la pensión de la anciana, sin embargo ha conseguido ver una posible salida. Tras la protesta, y acompañada por miembros de la plataforma, Loren entró en la entidad bancaria y consiguió el compromiso de los responsables del banco de que paralizarían el desahucio quince días, así como que estudiaría facilitarle un alquiler social.