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Imagen de las instalaciones de La Fe de Campanar. :: damián torres
Imagen de las instalaciones de La Fe de Campanar. :: damián torres

El plan para reactivar la antigua Fe cuenta sólo con 4,2 millones para 2017

  • Montón anuncia la cantidad presupuestada para el año que viene en un proyecto que tardará dos legislaturas en estar terminado

El plan para reactivar el antiguo Hospital La Fe, concebido como Espai de Salut Campanar Ernest Lluch, cuenta en el presupuesto de 2017 con 4,2 millones de euros de los 146 que, según anunció la Conselleria de Sanidad hace casi medio año -el pasado julio- , costará acometer la totalidad del proyecto para recuperar un espacio que con el tiempo gana en deterioro. La consellera de Sanidad, Carmen Montón, dio a conocer la cantidad prevista para el próximo ejercicio el jueves, durante su comparecencia en la comisión de Economía de Les Corts para presentar el presupuesto de 2017 de Sanidad.

Tal como adelantó Carmen Montón en su comparecencia en la mencionada comisión parlamentaria, la inversión prevista para el antiguo Hospital La Fe formará parte del Plan de Dignificación de Infraestructuras 2016-2020, dotado con 75,14 millones para distintas actuaciones.

En el tercer trimestre de 2017 se contemplan trabajos de rehabilitación del edificio recayente a la calle Joaquín Ballester a fin de convertirlo en un centro provisional de Urgencias. En el cuarto trimestre, como se dio a conocer el pasado verano, está programado el inicio de la retirada del amianto en el pabellón que en su día acogió el área de rehabilitación.

Cuando Sanidad anunció el proyecto también programó para 2017, concretamente en el segundo trimestre, el concurso de ideas destinado a determinar el diseño definitivo del Espacio Sanitario Campanar-Ernest Lluch.

La finalización del proyecto, conforme a los plazos que ofreció Sanidad, tendrá que esperar dos legislaturas. Serán necesarios siete años para que se completen las intervenciones a ejecutar en tres fases. La primera se espera que finalice cuando la actual legislatura llegue a su término.

El plan para la antigua Fe comporta nuevas construcciones en el área que ahora está libre de edificaciones. En ese espacio se levantará un área de salud integrada con servicio de Urgencias que sustituirá al provisional del edificio que recae a Joaquín Ballester. Un centro de especialidades de alta resolución, con cirugía mayor ambulatoria y unidad de atención primaria, son otras de las áreas que, según el anuncio de Sanidad, se construirán en ese espacio que actualmente está libre de edificios.

Además, una de las grandes actuaciones a acometer es la retirada del amianto de todas las construcciones existentes y que en su momento acogieron diferentes servicios. La totalidad de las obras programadas ocuparán 47.000 metros cuadrados construidos. Incluirá un área de cronicidad con hospital para 150 enfermos de larga estancia, así como un centro de neurorrehabilitación ambulatoria.

En el ámbito de la salud mental habrá cuatro hospitales de día y centro de encuentro para pacientes. Incluirá también espacio para las asociaciones de pacientes, para la salud de la mujeres, escuela de salud y casa del paciente. Una zona verde y aparcamiento subterráneo completarán la intervención en el solar sobre el que se levantó la antigua ciudad sanitaria.

El programa de intervenciones que Montón presentó el pasado julio llegó un año después de que anunciara que paralizaba el derribo de la antigua Fe aprobado por el gobierno del PP. En julio de 2015, Montón detuvo la demolición. En ese momento apostó por encargar un nuevo estudio al Colegio de Arquitectos para conocer el estado del complejo sanitario que se levantó en los años 60.

Pasaron unos meses y en noviembre de 2015 se conoció el resultado del informe técnico. El documento desaconsejaba rehabilitar las antiguas construcciones. La consellera reconoció que en los antiguos pabellones no merecía la pena invertir demasiado dinero y abrió la puerta al derribo hasta incluirlo en la descripción del plan.