Las Provincias

Pájaro que vuela, a la libreta

Los 'pajareros' en acción durante una prueba. :: seo/birdlife
Los 'pajareros' en acción durante una prueba. :: seo/birdlife
  • Los mejores ornitólogos y aficionados recorren la provincia para observar y registrar la mayor cantidad posible de animales en 24 horas

  • Valencia acoge por primera vez el Gran Reto nacional de identificación de aves

¿Imaginan qué tienen en común Los Pardillos del Pardo, los Verderones Serranos, Vallekamochuelos o Pajareros por Valencia? Son capaces de poner nombre a todo ser vivo que trine, píe, alce sus alas hacia el cielo o se pose en ramas y nidos. Y sin más armas que su sabiduría, su oído y su vista. Por algo son los mejores 'pajareros' de España, como se conoce a los ornitólogos, biologos y aficionados que participan en los duelos de identificación de aves. Esta curiosa práctica de origen anglosajón, a caballo entre el deporte y la ciencia, vive mañana su particular olimpiada, el Gran Reto 2016, un encuentro bianual de carácter nacional que por primera vez aterriza en Valencia de la mano de SEO/BirdLife.

Son doce equipos y unos cincuenta expertos: los mejores de sus respectivas regiones y ganadores del maratón ornitológico de primavera. Posiblemente, cuando usted lea estas líneas ellos ya estarán apostados con prismáticos, telescopios o cámaras de fotos y libretas. Anotando mirlos, gorriones o aves acuáticas de l'Albufera.

Para la séptima edición del Gran Reto, su punto de partida será un albergue de Alborache. Las reglas son simples y las explica el biólogo y organizador Jordi Prieto: «Los equipos están formados por entre tres y cinco personas. Disponen de las 24 horas del sábado, madrugada incluida, para moverse por dónde dicte su estrategia, ya sea en coche, caminando, en barca o en bicicleta. Eso sí, no pueden sobrepasar los límites de la provincia de Valencia ni emplear herramientas de reclamo».

En cuanto ven un ave o la escuchan, anotan su especie. «No hay lugar para trampas. Entre 'pajareros' prima un código de honor y buena fe que se cumple», asegura Prieto, que sitúa 170 identificaciones en un día como una de las mejores marcas en competición.

En el caso, poco probable, de empate, el asunto se dirime así: «Ganaría el equipo con más especies identificadas en exclusiva o el que menos kilómetros de coche haya realizado al considerarse el más ecológico». El perfil de los participantes es amplio. «Hay curtidos ornitólogos, pero también zoólogos o profesionales de otras áreas con gran pasión por las aves», detalla Prieto.

El biólogo de campo, por ejemplo, emplea más el oído que la vista para identificar a las especies, pues muchas aves no se dejan ver. Pero la tarea se vuelve más complicada en otoño, cuando los pajaros utilizan menos su reclamo.