Las Provincias

Los jueces piden a la conselleria una «solución urgente» al colapso

Manuel José Baeza, ayer, durante su toma de posesión. :: irene marsilla
Manuel José Baeza, ayer, durante su toma de posesión. :: irene marsilla
  • La sala de lo Contencioso acumula 12.700 casos pendientes y la presidenta del TSJ dice que una justicia tardía «no es justicia»

Acaba de tomar posesión como presidente de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat, pero Manuel José Baeza Díaz-Portales atesora 24 años de experiencia como juez y 14 destinado al orden que se ocupa de los recursos y demandas contra las decisiones de la administración. Y sus primeras palabras ayer como máximo responsable de la sala de la Comunitat fueron severas: los jueces «trabajan con una penuria de medios materiales» que hacen que se acumulen ya 12.700 asuntos pendientes de resolución.

Baeza Díaz-Portales advirtió que los litigios iniciados contra la administración por los ciudadanos tardan casi dos años en resolverse en la región, cuando en España la media es de un año. El presidente de la sala abogó por la mediación previa al conflicto judicial como forma de reducir la congestión de casos. «La conciliación permite acortar el tiempo de resolución del conflicto, reduce la pendencia y consigue la satisfacción de todos hasta el punto de que las partes evolucionan de disputarse un pulso judicial a estrecharse la mano, con lo que todos los operadores jurídicos, incluido el órgano judicial, quedan contentos», explicó.

Pero ante esa realidad que hoy parece utópica, el magistrado no duda en señalar a los responsables de la situación. Baeza reclamó a la Conselleria de Justicia una «urgente solución de las carencias» que padecen, como por ejemplo equipos informáticos antiguos y lentos. El presidente de lo Contencioso-Administrativo lamentó también que su sala es la que soporta mayor carga de trabajo en proporción al número de magistrados «y sin embargo tiene una de las mejores tasas de resolución».

Al acto, presidido por la presidenta del Tribunal Superior, Pilar de la Oliva, asistieron los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Gerardo Martínez Tristán, quien ejerció como padrino, y Carmen Llombart.

De la Oliva no desaprovechó tampoco la ocasión para criticar el colapso judicial y la falta de medios. Como publicó esta semana LAS PROVINCIAS, la Comunitat acumulaba ya a mitad de este año 270.000 asuntos pendientes de resolver, lo que hizo estallar a los jueces decanos reunidos en Málaga por la irrisoria inversión. La presidenta del TSJ advirtió del riesgo de colapso del orden contencioso, por ser uno de los encargados de velar «por el recto proceder de la administración pública» y lamentó el atasco judicial. «Una justicia tardía no es justicia», reconoció De la Oliva.

La toma de posesión también contó con la presencia del fiscal superior, Antonio Montabes, el secretario autonómico de Justicia, Ferrán Puchades, o los decanos de las facultades de Derecho de la Universitat, Elena Olmos, y de la Universidad Católica, José Manuel Pagán.