Las Provincias

La Ciudad de la Esperanza busca ayudas tras finalizar el convenio con el Ayuntamiento

valencia. La Ciudad de la Esperanza, conocida anteriormente como Hogar Social Juvenil (Hosoju), ha iniciado una campaña para buscar apoyos económicos tras finalizar el convenio de colaboración que mantiene con el Ayuntamiento de Valencia desde el año 2014 y por el que percibía cerca de 150.000 euros.

Así, el próximo jueves 17 quedarán en suspenso las 50 plazas que tenía asignadas el Consistorio en este centro de Aldaia y que eran utilizadas por la Concejalía de Servicios Sociales para derivar a personas en riesgo de exclusión social. Fuentes del departamento que dirige Consol Castillo explicaron que los usuarios serán derivados a otros centros con los que el Consistorio mantiene acuerdos, como Casa Caridad o la Orden San Juan de Dios.

Ante esta situación, la Ciudad de la Esperanza ya firmó ayer un convenio con la parroquia de San Nicolás por el que la recién creada obra social de San Nicolás becará mensualmente la residencia de cinco personas sin hogar. El coste mensual de cada usuario ronda los 400 euros, según los datos facilitados por el Arzobispado de Valencia.

Según el sacerdote Vicente Aparicio, responsable del centro, «no vamos a cerrar las puertas ni el corazón tras la pérdida de la ayuda económica de Valencia. Por ello, hemos iniciado una campaña de apadrinamientos dirigida a parroquias y otras entidades». Así, también se trabaja para firmar convenios con las mancomunidades de los municipios de origen de las personas que actualmente están en las instalaciones de Aldaia. Actualmente, 126. «Y vamos a incrementar acciones de difusión como el turrón solidario, por el que cualquier persona nos podrá ayudar comprando dos pastillas de este producto». El envoltorio, por ejemplo, ha sido creado por los acogidos.

El pasado diciembre el grupo municipal popular ya denunció la decisión del tripartito de no prorrogar el convenio con la Ciudad de la Esperanza (finalizaba el próximo año) alegando malas condiciones al encontrarse lejos de la ciudad, con escasas conexiones de transporte y con poco uso por parte de los servicios sociales municipales.