Las Provincias

El puente resta afluencia a los cementerios en Todos los Santos

  • El fin de semana concentró el mayor número de visitantes, que el Ayuntamiento cifra en 300.000 desde que comenzó la campaña especial el día 21

El silencio que envuelve habitualmente a los cementerios volvió a romperse ayer para conmemorar la fiesta de Todos los Santos, una fecha en la que miles de valencianos se acercaron hasta alguno de los siete cementerios municipales para recordar a sus seres queridos. En esta ocasión, al celebrarse en martes -con puente de por medio-, la afluencia fue menor que otros años, ya que la gente se decantó por acudir durante el fin de semana.

Un aspecto que se observó en los accesos peatonales a los cementerios, donde hubo menos aglomeraciones. No así en las calles, ya que se registraron las habituales retenciones en las inmediaciones del cementerio General, sobre todo en el bulevar sur. Al mismo tiempo, los autobuses de la EMT iban llenos y las paradas de metro también registraron trasiego de usuarios.

Un total de 124 agentes de la Policía Local fueron los que se encargaron de regular el tráfico, controlar los accesos y supervisar que los carriles de los autobuses permaneciesen despejados, además de vigilar la venta ambulante de flores. Por cierto, rosas, claveles y crisantemos siguen siendo las más demandadas en ramos o jardineras, aunque en este último caso ganan terreno las realizadas con flores artificiales.

Ese menor flujo de gente también fue confirmado por el Ayuntamiento de Valencia. Así, tras la visita oficial al cementerio General, la concejal responsable de este área, Pilar Soriano, explicó que los técnicos le habían indicado que el grueso de visitantes se produjo durante el fin de semana. En total, desde que comenzó la campaña especial de Todos los Santos han sido 300.000 personas las que han acudido a los cementerios, según indicó Soriano, que remarcó la «normalidad» de una jornada marcada por el buen tiempo y las temperaturas primaverales.

Siete paradas

El General fue la última parada de un recorrido que comenzó a primera hora en El Palmar y continuó por los cementerios del Grao, Cabanyal, Massarrojos, Benimàmet y Campanar. En el camposanto situado entre los barrios de San Isidro y San Marcelino, Soriano estuvo acompañada por los ediles de Compromís Sergi Campillo y Carlos Galiana y del PSPV Anaïs Menguzzato y Ramón Vilar. No asistió ningún miembro de València en Comú ni del Partido Popular, que optó por realizar un itinerario alternativo.

Así, el portavoz del grupo, Eusebio Monzó, y los concejales Lourdes Bernal y Alfonso Novo recorrieron, entre otros, los panteones municipales de policías y bomberos, el nicho del escritor Blasco Ibáñez y la cruz del cementerio. En todos depositaron ramos de flores. Posteriormente, acudieron a la misa oficiada por el arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares. En este sentido, el grupo popular criticó que la visita institucional coincidiese «deliberadamente» con la celebración de la eucaristía.

Curiosamente, si la misa comenzaba a las 13.00 horas, a las 12.55 horas los concejales del tripartito se detenían en la escultura del ángel que es el icono que identifica el Museo del Silencio que coordina Rafael Solaz y que está muy próxima a la capilla. Allí, Pilar Soriano leyó un poema de Miquel Martí.

En su intervención tuvo también un recuerdo para Teófilo Alcorisa, represaliado del franquismo que hasta hace poco estuvo enterrado en una fosa común. Precisamente la sección séptima derecha fue uno de los puntos en los que la comitiva depositó un ramo de flores adornado con una cinta de la bandera republicana. En este caso, fue Sergi Campillo el encargado de leer un poema de Vicent Andrés Estellés y de remarcar que era un homenaje «a la libertad y la democracia».

Otro de los centros florales se dejó en el cementerio civil, donde Ramón Vilar tuvo un recuerdo para «todos los valencianos ilustres» en este espacio de «libertad y tolerancia». También se visitaron los panteones de bomberos y policías.

Sí que acompañó a la comitiva oficial, además de asistir a la misa, el portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Fernando Giner, quien reclamó al Consistorio más sillas de ruedas para facilitar la visita a las personas con movilidad reducida.