Las Provincias

Ponen carteles para que no hagan más pintadas

Una de las fachadas con pintadas en el Carmen. :: j. j. monzó
Una de las fachadas con pintadas en el Carmen. :: j. j. monzó

«Graffibrutti (grafitero sucio). Esto no es arte, ensucias mi casa, degradas mi barrio y facilitas las operaciones de los especuladores». Los vecinos de las calles Marevella, Ángel Custodio y En Borràs, entre otros, se han dedicado estos días a colocar carteles con esta demanda en algunas de las fachadas más degradadas de la zona.

Que el barrio del Carmen es conocido por sus pintadas es algo que ocurre con frecuencia, aunque los vecinos de las fincas están más que hartos de que sus edificios estén cubiertos por completo por todo tipo de pintadas. Persianas de bajos, puertas, ventanas y paredes son víctima del llamado arte callejero.

Fuentes vecinales indicaron que los carteles apenas duran un día. «A la mañana siguiente los encontramos rotos o directamente desaparecidos», señalaron sobre la respuesta de los grafiteros. Las quejas se suman a lo que ocurre los fines de semana, cuando el botellón convierte en urinarios numerosos rincones de calles y plazas.

El entorno de la muralla musulmana es una de las zonas más castigadas por la degradación urbanística. Tanto el Ayuntamiento como la Generalitat reurbanizaron las calles Serranos y Caballeros, además de las adyacentes. Los restos defensivos del siglo XI se quedaron dentro de una enorme bolsa de parcelas y viviendas, donde apenas se ve actividad salvo un edificio de la calle Marevella en rehabilitación.

Una de las complicaciones ha sido la propiedad del suelo. En la unidad de ejecución 7, donde el Consistorio proyecta recuperar un torreón y un lienzo de la muralla, había solares de la Generalitat, la Diputación e incluso algún privado. La asociación de vecinos del Carmen impulsó una urbanización provisional con un jardín, aunque el asunto no cuajó por discrepancias en la gestión.

Hasta que se proceda a la rehabilitación, parte del solar que recae a la muralla se utiliza para el acopio de materiales de obra e incluso aparcamiento o almacén de un bar cercano. La vegetación es uno de los principales problemas para conservar la piedra, dado que acelera la aparición de grietas.