Las Provincias

Las multas a las terrazas aumentan un 30% este año con 278 sanciones

Una pareja descansa junto a la terraza de un bar. :: manuel molines
Una pareja descansa junto a la terraza de un bar. :: manuel molines
  • Medio Ambiente estima que necesitaría 86 millones cada año para lograr la «excelencia» en la limpieza y recogida de basura en los barrios

La Policía Local ha tramitado en lo que va de año 278 sanciones a establecimientos hosteleros por infracciones en las terrazas, lo que supone un 30% más que en el mismo periodo de 2015. El concejal de Actividades, Carlos Galiana, desveló ayer esas cifras en el transcurso del pleno, al hilo de una moción presentada por el concejal de Ciudadanos Manuel Camarasa.

El edil de la oposición pedía más inspecciones por parte del Consistorio, lo mismo que el cumplimiento de la ordenanza de dominio público. Finalmente, se aprobó una alternativa de Galiana sin consecuencias inmediatas.

Pero el debate sirvió para conocer la evolución de las actuaciones en los últimos años en este campo. Galiana aseguró que en el segundo semestre del pasado año fueron 126 las sanciones, frente a 86 de la primera parte del ejercicio. En 2011, dijo, se produjeron 187 multas.

El edil señaló que tiene el propósito de modificar la ordenanza, aunque no dio más detalles. El único cambio emprendido hasta ahora por el gobierno municipal ha sido permitir la celebración de eventos en la plaza de la Virgen y la plaza del Ayuntamiento.

Otro de los datos conocidos en el pleno fue la petición de la concejalía de Medio Ambiente para los Presupuestos municipales del próximo año. En total, 86 millones de euros con el que se quiere conseguir la «excelencia» en la limpieza y la recogida de basura en las calles, indicó la delegada Pilar Soriano.

Eso sí, anticipó que da por sentado que no le darán 26 millones más que este año para la principal contrata de la ciudad. «Cuando estábamos en la oposición, desde Compromís pedíamos 70 millones. Los 86 millones sería para conseguir la excelencia y es lo que he pedido», dijo.

La noticia llegó tras las acusaciones de la concejala del grupo popular Maria Àngels Ramón-Llin, quien dijo que la ciudad «está más sucia pese a que cuentan con más dinero, lo que demuestra que no saben gobernar». Recordó que el pasado enero «ya hablamos de esta situación y no hay nada nuevo, no han priorizado la limpieza de la ciudad».

Este año, el Presupuesto aprobó una partida de 59 millones de euros para la limpieza de las calles y la recogida de la basura, lo que supuso un incremento de algo más de dos millones de euros respecto a 2015.

El concejal de Ciudadanos Santiago Benlliure dijo sobre esto que esa cantidad ha servido para «actualizar los precios de las contratas», aunque no se ha notado en una mejora del servicio que se presta a los ciudadanos en los barrios.

Ramón-Llin recordó que el 90% de las peticiones realizadas en los presupuestos participativos se deben a «cuestiones de mejora de limpieza». Este ejercicio se ha realizado una modificación de 852.000 euros para renovación de equipos y otros recursos de los servicios.

Soriano defendió mejoras como el incremento del baldeo mixto, los trabajos en las pedanías del sur y las auditorías a las empresas que tienen las tres contratas en que se divide la ciudad. En la misma sesión, la concejala popular Lourdes Bernal intervino en el turno de ruegos y preguntas para pedir el reingreso a su mismo puesto de trabajo de la trabajadora de una contrata de jardines. En un palco, representantes sindicales apoyaron la iniciativa exhibiendo carteles, lo que fue amonestado por el alcalde Ribó, quien hizo amago incluso de desalojo.

Otro de los asuntos fue aprobar el estado de ejecución del Presupuesto a 30 de septiembre y el Plan de Ajuste, al que el Ayuntamiento sigue ligado pese a que ha mejorado las condiciones de deuda. El delegado de Hacienda, Ramón Vilar, aprovechó para decir que el próximo año no subirán los impuestos y tasas. «Aún así», explicó, «el Ayuntamiento contará con más ingresos gracias a la buena gestión, que también se refleja en la reducción de la deuda municipal, que este año se cifrará en 659 millones de euros y a finales de 2017 será de 600 millones de euros».