Las Provincias

La Coordinadora de ONGD pide que Valencia dedique el 0'7 % a cooperación

  • Fernando Contreras pide que la solidaridad del gobierno municipal no se limite a actos públicos de apoyo

La Coordinadora Valenciana de ONGD ha reclamado al Ayuntamiento de Valencia que los Presupuestos locales para el año 2017 destinen el 0,7 por ciento a cooperación internacional para el desarrollo, como "un compromiso irrenunciable en la lucha contra la pobreza y la desigualdad mundial".

La Coordinadora ha señalado en un comunicado que en el primer año de legislatura, tras el cambio de gobierno, ha habido "importantes avances", como la creación del Consejo de cooperación al desarrollo en Valencia, órgano de participación de las organizaciones y la ciudadanía en las políticas de cooperación al desarrollo.

También ha destacado que por primera vez se han aprobado campañas como la de Pobresa Zero, la celebración del día mundial del comercio, o la declaración institucional de Valencia como "zona libre de paraísos fiscales", que impedirá la contratación de empresas que operen en estos países.

El presidente de la CVONGD, Fernando Contreras, ha opinado que se está trabajando "en la buena dirección y se ha notado un cambio de rumbo muy significativo", ya que se partía de una situación "muy deficitaria" en las políticas de cooperación al desarrollo y solidaridad.

No obstante, ha alertado de que "si no hay un apoyo presupuestario significativo y decidido" para el año 2017, todo esto se puede quedar "en meros actos de buena voluntad".

Por ello, ha reclamado que se continúe la senda de la recuperación presupuestaria emprendida en 2016, en el que se ha alcanzado la cifra del 0,20 % del presupuesto, y que la solidaridad del gobierno municipal no se limite a actos públicos de apoyo.

Así, ha reclamado un "compromiso real" con la meta del 0,7 %, que es "irrenunciable" para estas organizaciones y para la ciudadanía valenciana, y que hace años asumieron todas las administraciones públicas para reducir la pobreza y la desigualdad "con un enfoque global".

Para Contreras, "si se quiere construir otro modelo de ciudad más humana, sostenible y solidaria, apostar por la política de cooperación al desarrollo es una opción imprescindible" para promover la defensa de los Derechos Humanos, defendiendo así un modelo de ciudadanía global transformadora "que no excluya a nadie".