Las Provincias

Benimaclet se une contra el botellón

Asamblea celebrada anoche en Benimaclet. :: lp
Asamblea celebrada anoche en Benimaclet. :: lp
  • Los vecinos celebran una asamblea para acordar protestas y exigir al Consistorio más sanciones y control de las fiestas

Ruido, botellón, suciedad, ocupación de la calle y coordinación de servicios municipales. Fueron los asuntos tratados ayer en una asamblea en la plaza de Benimaclet, la primera que intentar unir un movimiento vecinal en torno al problema periódico de la concentración de cientos de jóvenes hasta altas horas de la madrugada.

Los residentes están más que hartos, sobre todo porque ya se ha institucionalizado un mapa del botellón en el barrio que empieza en la citada plaza, para continuar en un solar de la calle Lliri Blau, en los solares pendientes de edificación desde hace lustros, próximos a la ronda norte de Valencia

La asamblea se convocó fruto de un movimiento espontáneo, aunque el portavoz de la asociación de vecinos, Paco Guardeño, destacó la necesidad de buscar una «solución global para toda la ciudad y donde haya un consenso político en el Ayuntamiento. De lo contrario no servirá para nada».

Los servicios de limpieza están respondiendo con un refuerzo del baldeo y el barrido, aunque una de las vecinas afectadas indicó que no «se debería consentir ese aumento del gasto de dinero público». Guardeño comenta directamente sobre esto que el aire «sería irrespirable si no baldearan después de cada botellón. Parece que todo el mundo viene a orinar aquí».

La presencia de la Policía Local es más motivo de debate. Miembros de la naciente plataforma señalaron que sólo aparecen de madrugada y no entran a dispersar a los que hacen botellón. «Son muchas personas y los agentes corren peligro si quieren desalojarlos, por eso se quedan fuera», indicaron.

Fuentes cercanas a la Policía Local señalaron que no desalojan, sino que se dedican a requisar bebidas. «La gente puede estar en la calle, lo que no puede es beber en la calle». Desde la concejalía se han tenido ya reuniones con la sexta Unidad de Distrito, aunque matizaron que el botellón «no depende únicamente de la policía, hay que buscar soluciones transversales».

La delegada de Policía Local, Anaïs Menguzzato, dedicó parte de su intervención este lunes en la festividad del Cuerpo a este problema, extendido a la mayoría de barrios. Pero el caso de Benimaclet empieza a tomar tintes preocupantes, como atestigua uno de los relatos difundidos en las redes sociales.

«La noche del jueves 20 de octubre fue estándar, en la que la gente vino a la plaza. Cansados del ruido, a partir de las 00.00h los vecinos llamaron a la policía local, que apareció a las 00.55h con un coche y bloqueó la entrada de la calle Murta con una pequeña furgoneta. Cinco minutos después, dejaba la plaza ante la incomprensión de los vecinos porque la aglomeración de gente seguía allí, y la situación no mejoraba». La plaza, aseguraron, se llenó de gente que tocaba instrumentos, vendía bebida en la calle, hacía botellón, y cantaba. «Ellos lo pasaban bien pero los vecinos no podían descansar y la policía se volvió a presentar en la plaza a las 03.39 horas», dijeron.