Las Provincias

Aumentan las quejas por la remodelación de líneas de la EMT en marcha desde julio

Un autobús se acerca a una parada en Tarongers que anuncia de las modificaciones en las líneas. :: damián torres
Un autobús se acerca a una parada en Tarongers que anuncia de las modificaciones en las líneas. :: damián torres
  • Residentes en Quart y Botánico Cavanilles se unen a las protestas de las entidades de Malilla, Orriols, Nou Moles o Beteró

Cuando se cumplen tres meses de la puesta en marcha de la remodelación de líneas que llevó a cabo este verano la EMT tras un proceso participativo muy contestado entre las asociaciones de vecinos, residentes de calles como Quart, Botánico Cavanilles o General Elío se unen a las protestas de entidades de Malilla, Orriols, Nou Moles o Beteró, que critican la pérdida de determinadas líneas que unían sus barrios con el centro o con hospitales como La Fe.

Entre los vecinos de la calle Botánico Cavanilles cunde el desánimo. Se sienten desatendidos por el Ayuntamiento en sus protestas sobre la nueva frecuencia de paso de las líneas 8 y 70. Con ambas llegaban antes a la Fe y con la 8 al centro, pero ahora han de hacer transbordo en la esquina de General Elío con el Puente del Real y lamentan la baja frecuencia de la línea 70, con la que han de desplazarse hasta la parada donde hacer transbordo. «Tardan 14 minutos y cuando antes llegabas en 45 minutos, ahora tardas hora y media», lamentan.

También hay quejas entre los vecinos de la calle Quart. Por esta vía pasa ahora el número 73, una de las dos líneas en que se ha desdoblado la anterior línea 81 que unía el Hospital General y Tres Forques con la zona de las universidades. Ahora, los vecinos de esta calle han de hacer transbordo para llegar hasta Blasco Ibáñez.

Estas protestas se unen a las de las asociaciones de vecinos de toda la ciudad, que no han cesado en sus quejas y reivindicaciones. Aseguran que con la llegada del nuevo curso tanto universitario como escolar buena parte de sus miedos tras la remodelación de verano se han materializado. Más tiempo para llegar a las universidades o a los hospitales son las quejas más repetidas. Es el caso de la Asociación de Vecinos de Nou Moles, que continúa recogiendo firmas para mejorar la conexión del barrio con Blasco Ibáñez, o de la entidad de Malilla, que pretende líneas que unan mejor el barrio con el centro de especialidades de Juan Llorens y con el centro.

También continúan en pie de guerra los vecinos de Orriols, muy críticos con el proceso y la reordenación resultante por la pérdida de la parada de la línea 11 frente al centro de especialidades de la calle Pintor Vilar. Siguen recogiendo firmas y esperan poder entregarlas en el Consistorio.

Idéntica situación se vive en Virgen del Carmen-Beteró, cuya entidad vecinal continúa con la recogida de apoyos para hacer presión en el Ayuntamiento. En su caso, quieren que la línea discurra de nuevo por el interior del barrio o, en su defecto, «por las calles Ramón Llull, Serpis y el Camino del Cabanyal, junto al cementerio», tal como explica la presidenta vecinal, Aroa Haba. En la Asociación de Vecinos Zaidía-Orilla Río también recogen firmas para mantener la línea 8 que recorría la orilla del viejo cauce.