Las Provincias

Los comercios del centro adelantan las rebajas ante la falta de ventas

La calle Colón, en una imagen del pasado año. :: jesús signes
La calle Colón, en una imagen del pasado año. :: jesús signes
  • La llegada de cruceristas y visitantes a la ciudad no consigue salvar una campaña que arroja desde el pasado verano un saldo negativo

Los comerciantes de Valencia están viviendo un otoño «muy complicado». «Estamos muy preocupados porque las ventas están totalmente paradas», aseguran desde la asociación de comerciantes del Centro Histórico, mientras que la presidenta de la Confederación de Empresarios del Comercio Valenciano, Isabel Cosme, indica que ya notaron el descenso antes del verano. «No nos ha salvado ni el turista, porque aunque suben los visitantes, un 1% más de ventas no nos saca de pobres», señala Cosme.

Aunque tanto Julia Martínez, gerente de Comerciantes del Centro Histórico, como Cosme coinciden en señalar que la situación se escapa del control municipal (Cosme incluso la achaca a la falta de Gobierno), lo cierto es que ambas entidades tienen buena parte de sus esperanzas puestas en el turismo.

Esta misma semana, sin ir más lejos, han llegado a la ciudad 13 cruceros que han transportado más de 21.500 personas. La afluencia masiva de turistas se dejó notar, sobre todo el martes, pero según fuentes consultadas en los comercios del centro esta semana los cruceristas apenas dejaron dinero.

«Compran un par de cosas pero nada más», dicen en una tienda de recuerdos junto a la plaza del Ayuntamiento. «Vendimos un par de camisetas, unos imanes... no está mal pero podría haber estado mejor. Siempre es lo mismo», lamentan.

Un paseo hacia la calle Poeta Querol demuestra que los comercios de la conocida como Milla de Oro tampoco tuvieron su mejor semana. «Nada del otro mundo, no podemos dar cifras pero nada del otro mundo», aseguran en una tienda de alta gama de la zona.

La situación ha llegado al punto de que no son pocos los comercios sobre todo en el centro de la ciudad que han tenido que colgar el cartel de rebajas en pleno octubre. «No podemos estar siempre con descuentos», lamenta Martínez. La entidad que agrupa a la mayor parte de comerciantes del centro de la ciudad confía, como es habitual, en la campaña de Navidad, que normalmente da muy buen resultado en las cuentas de los locales del centro.

Y es que los cruceristas, empleados en ocasiones por el Consistorio como indicador del aumento del turismo, no son el maná sobre el desierto que esperan los comerciantes. De hecho, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, parece que el turismo en la ciudad ha tocado techo tras casi una década de aumento imparable. Hasta agosto habían pasado por la ciudad un total de 1.276.053 turistas, de los que 107.889 se alojaron en apartamentos. El incremento respecto a los ocho primeros meses de 2015 es pírrico, dado que entonces se llegó a 1.271.941 visitantes. En los apartamentos se observa una subida de 15.347 personas alojadas, pero los hoteles 11.235 clientes menos en el mismo periodo.

«Los cruceristas gastan entre 4 y 12 euros, porque apenas están seis horas en Valencia y muchos de ellos ni siquiera comen en la ciudad», asegura Cosme, que señala, eso sí, que bares y restaurantes sacan provecho de este tipo de clientes.

Puerto de salida

La vieja pretensión tanto de los comerciantes como del Puerto de Valencia y de la oficina municipal de Turismo es conseguir que la ciudad se parezca en lo más posible a Barcelona, al menos en lo que a cruceros se refiere. La Ciudad Condal se ha convertido en la referencia europea, lo que aumenta las pernoctaciones y la entrada de dinero en la ciudad. «Lo que de verdad queremos es convertirnos en puerto de salida o puerto de llegada», dice Cosme. Desde la asociación de Comerciantes del Centro Histórico apuntan que los cruceristas no son la solución a todos los problemas.

Los comerciantes buscan un nuevo tipo de turista que les permita salvar la campaña. «Hay mucho recorrido por hacer. Hay que apostar por un turismo de calidad», dice Isabel Cosme, quien señala que reciben más clientes «del tema Erasmus». Se refiere a las familia de alumnos internacionales que están en Valencia con una beca. «Es gente de toda Europa que alguna vez vienen a visitarles y que luego pueden volver de vacaciones», asegura.

Tanto Cosme como Martínez apuntan hacia los congresos y las ferias de muestras como eventos que atraen a la ciudad «buenos compradores» porque son actos «que hacen que la gente pasee nuestra ciudad.», según la primera. «Valencia tiene un tamaño comercial muy bueno. Todo está cerca y es muy variado».