Las Provincias

El arbolado del viejo zoo se integrará en la ampliación de Viveros

Arbolado del antiguo zoológico, ayer visto desde la calle Pintor Genaro Lahuerta. :: lp
Arbolado del antiguo zoológico, ayer visto desde la calle Pintor Genaro Lahuerta. :: lp
  • Las obras han eliminado ya los restos de las jaulas y las zonas acotadas para los animales, además del estrechamiento de una calle junto al jardín

La ampliación del jardín de Viveros sobre los terrenos del viejo zoológico cerrado en 2007 supondrá la plantación de nuevo arbolado, aunque también pondrá en valor el existente en el recinto, ejemplares de gran porte que han sido protegidos con vallas para alertar a los obreros que manejan maquinaria pesada y no dañar los troncos.

La ejecución del proyecto de la concejalía de Desarrollo Urbano ha despejado ya todo el frente que recae a la calle Pintor Genaro Lahuerta, que se ensanchará con la calzada y aceras completas, en lugar del estrechamiento que la dejaba hasta ahora sólo con un carril. La previsión es que en un plazo de cinco meses esté la reurbanización acabada por completo.

El arbolado, indicaron fuentes municipales, se mantendrá para aprovechar unos ejemplares altos y que se conservan en aparente buen estado, aunque desde hace años apenas se ha realizado alguna poda por parte de las contratas, sobre todo cuando se ha desplomado alguno.

Todavía queda la parte gruesa del proyecto, la demolición de los barracones de Cruz Roja y la reurbanización de la calle Vuelta del Ruiseñor, aunque de momento ha desaparecido todo resto del viejo zoológico. Apenas quedan unas piedras amontonadas y a la espera de que sean trasladadas a un vertedero.

Respecto a las nuevas plantaciones, la memoria habla de cuatro almeces, quince unidades de cipreses, y 31 de lagunaria. También una treintena de perales de flor, así como varias especies para formar setos, que se resumen en 313 metros cuadrados de aligustre y 124 metros cuadrados de mirto, junto a 108 metros cuadrados de pitosporum.

El ajardinamiento incluye una parcela pegada al Museo de Bellas Arte, que ahora se dedica como almacén. La calle Vuelta del Ruiseñor quedará como peatonal, aunque se modificará el muro que cierre la parte trasera del museo, que pasará seguramente a ser una verja.

De manera paralela a estas obras, la concejalía de Acción Cultural ha reactivado el concurso para la reconstrucción de una agencia de lectura, que abrirá sus puertas cuando se inaugure la ampliación del jardín, tras una inversión conjunta que supera el millón de euros.