Las Provincias

El Gobierno espera desde hace diez días que Ribó pida policía para el Cabanyal

  • Los vecinos alertan de que se sigue permitiendo la venta de drogas a «plena luz del día» con la participación de menores en los delitos

El pasado día 11, el alcalde Joan Ribó y la concejala de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, se comprometieron con los representantes vecinales del Cabanyal a incrementar las patrullas en el barrio, incluso a pedir a la Policía Nacional un refuerzo de sus contingentes aprovechando un cambio legislativo que permite a este Cuerpo trabajar en servicios de convivencia. Nueve días después, fuentes de la Delegación del Gobierno desvelaron el miércoles que todavía esperan la llamada para esa supuesta mejora en la colaboración en las patrullas.

El asunto fue uno de los que protagonizó la asamblea de Salvem el Cabanyal, celebrada este martes en el teatro El Musical, dado que los llamados problemas de convivencia están entre los que más preocupan a los vecinos del barrio.

El portavoz de la entidad, Faustino Villora, llegó a pedir tras la reunión con Ribó la apertura de un retén de la Policía Local en la zona más degradada del Cabanyal, como una medida para frenar el tráfico de drogas al menudeo y los escándalos nocturnos. Eso fue descartado por Menguzzato, al menos a corto plazo, para dar prioridad al aumento de patrullas y la citada colaboración con la Policía Nacional.

Desde la Delegación del Gobierno indicaron que están abiertos a estudiar cualquier propuesta, aunque precisaron que no «se ha producido ninguna petición». En el Cabanyal hay una comisaría pendiente de traslado a la dársena interior, al tinglado 2 de la Marina.

El documento de análisis realizado por Salvem el Cabanyal dedica un amplio espacio a los problemas de convivencia. «La contaminación acústica que sufren las familias que viven en determinadas zonas del barrio es un grave problema de orden público. Está afectando seriamente a la salud de las personas y a la íntima convivencia familiar. Es un ataque a los derechos fundamentales: a la salud, a un medio ambiente sano, a la intimidad del domicilio familiar y al descanso».

De ahí que sorprenda la falta de agilidad para poner en marcha esa cooperación entre los dos cuerpos policiales. El alcalde se comprometió a que haya resultados perceptibles por los vecinos este mismo año.

No en vano, la plataforma vecinal asegura sobre este tema que es «la autoridad municipal quien tiene la máxima responsabilidad y la obligación de proteger a sus ciudadanos ante la comisión de delitos, por eso está obligada a actuar».

A modo de premonición de lo ocurrido hasta ahora afirman que también la «Policía Nacional tiene sus competencias. Por lo tanto se deberán coordinar entre ellas, pero la ausencia de coordinación no exime del cumplimiento de sus obligaciones, antes al contrario agrava las causas por dejación de funciones».

La situación en el Cabanyal ha comenzado a cambiar aunque en lo que respecta a la concesión de licencias de obras y subvenciones para la rehabilitación de viviendas. La última cifra difundida por la empresa Plan Cabanyal-Canyamelar es que se han tramitado ya ayudas que beneficiarán a 562 familias. En cuanto a las obras públicas, siguen en tramitación y la demora empieza a ser ya alarmante, sobre todo en lo que respecta a la renovación de colectores y reurbanización de calles.

Para los vecinos, se sigue «permitiendo la venta de droga a plena luz del día y en presencia de menores, cuando no son directamente ellos los que se encargan del transporte y comercio por las calles del barrio. Una actividad delictiva que tiene efectos directos sobre la contaminación acústica».

Los residentes insisten en que para solucionar el problema de la droga es necesaria la actuación coordinada de la Policía Nacional y la Local. A la espera del retén demandado, señalan que se debe ordenar un «refuerzo con medios y personal de las patrullas que actúan desde la 7ª Unidad de Distrito Marítimo. Tal y como están las cosas esta reivindicación es necesaria y fundamental para garantizar la regeneración social y económica del Cabanyal».