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Salvem el Cabanyal propone la venta de viviendas municipales

Una de las calles pendientes de reforma. :: irene marsilla
Una de las calles pendientes de reforma. :: irene marsilla
  • La entidad plantea al Ayuntamiento que ofrezca a cooperativas o particulares parte de los 600 inmuebles que tiene en el barrio sin restaurar

La plataforma Salvem el Cabanyal celebró ayer una asamblea en el teatro El Musical, donde se analizaron las actuaciones del Ayuntamiento para revitalizar el barrio y las principales quejas de los vecinos, como los problemas de convivencia y ruidos nocturnos. En un documento previo enviado a modo de valoración del gobierno municipal se plantea la venta de viviendas públicas a particulares y cooperativas, como una manera de revitalizar esta parte del Marítimo.

Casi un año y medio después del cambio de gobierno, la entidad señala que hay más de 600 viviendas municipales, compradas en anteriores mandatos para que fueran derribadas. De esta cifra, subrayan que sólo 16 de ellas han sido «objeto de consideración» para su reforma en la primera fase del Plan ARRU, mientras que en el Plan Confianza hay consignadas otros 18 pisos.

En opinión de los integrantes de Salvem el Cabanyal, es un «número que consideramos muy insuficiente si se pretende una rehabilitación real del Cabanyal». La alternativa que plantean es que el Ayuntamiento estime la cantidad de dinero que se puede gastar en su parque de viviendas para reformarlas.

«Sila situación financiera del Ayuntamiento en 2017 y 2018 no permite el compromiso de fondos públicos para la construcción en solares y rehabilitación de viviendas de titularidad pública, solicitamos que se tomen las decisiones oportunas para que la iniciativa privada, ya sea en forma de cooperativas o a título individual, sea la que active las obras», se indica en el análisis.

La premisa sería reforzar los «condicionantes sociales necesarios para evitar procesos especuladores o gentrificadores». Otros aspectos del documento son las críticas a la falta de información acerca del trabajo que realiza el Consistorio para eliminar las bolsas de pobreza en el barrio.

«Desconocemos los programas impulsados por los servicios sociales y sus resultados», citan, para añadir que no «tenemos conocimiento de que haya ningún programa en marcha para garantizar la normal convivencia entre vecinos.

En el preámbulo se indica que no se han visualizado los signos de recuperación, lo mismo que tampoco se respetan los derechos fundamentales, en cuanto al descanso vecinal. En una reunión con el alcalde Joan Ribó, éste se comprometió a un refuerzo policial para eliminar poco a poco los problemas de convivencia, principalmente derivados de la venta de drogas al menudeo y la ocupación ilegal de viviendas. También se destaca la lentitud de las decisiones municipales, como los 15 meses pasados hasta que la empresa municipal Aumsa ha encargado la redacción del nuevo plan urbanístico para el barrio.