Las Provincias

El Consell frena a Ribó y le obliga a justificar el nombre del municipio sólo en valenciano

Ribó escucha a Pere Fuset en un pleno ante la mirada de Jordi Peris. :: damián torres
Ribó escucha a Pere Fuset en un pleno ante la mirada de Jordi Peris. :: damián torres
  • El PP pedirá en la comisión que se «empiece de cero» el expediente para incluir la doble denominación del topónimo de la ciudad

La Generalitat ha frenado la petición del alcalde Joan Ribó para que la denominación oficial de la ciudad sea sólo en valenciano y pase a llamarse València. El director general de Administración Local, Antoni Such, remitió una carta al gobierno tripartito el pasado 30 de septiembre para que presente un informe donde se justifique este cambio en el topónimo oficial en base a la necesaria «seguridad jurídica» y para cumplir de este modo el artículo 2 del Real Decreto de 1992 que regula el procedimiento legal.

Así lo desveló el lunes el concejal del grupo popular Cristóbal Grau, quien aportó a LAS PROVINCIAS la carta de Such fechada el pasado día 6 y que forma parte de la repuesta al PP de las alegaciones presentadas. «El documento nos da la razón en todo y ahora es oficial que lo que pretende Ribó es una alcaldada, como se lo dice la Generalitat», aseguró.

El asunto se ha destapado por la comisión de Desarrollo que se celebrará el próximo jueves, donde el segundo punto del orden del día se titula «Informe del Gabinete de Normalización Lingüística en contestación al requerimiento de la Generalitat sobre adaptación al valenciano de la denominación de la ciudad».

El documento, de 14 páginas y al que ha tenido acceso este periódico, se basa fundamentalmente en tres argumentos para justificar que el nombre de la ciudad sea sólo en valenciano, y no en bilingüe como pidió el grupo popular y después también reclamó Ciudadanos.

El primero es que el gobierno municipal «tiene el objetivo de desarrollar el reglamento sobre el uso y la normalización del valenciano, aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos el 28 de junio de 1996». Para Grau, esto no es exacto dado que dicha normativa «impulsa el uso de la lengua en el Ayuntamiento, no que la denominación sea sólo en valenciano».

El segundo de los apoyos del informe técnico es que la Acadèmia Valenciana de la Llengua «en el Corpus toponímic valencià que publicó en octubre de 2009, estableció como nombre de nuestro municipio en valenciano València».

Sobre esto el edil popular indicó que la legislación autonómica de 1985 indica que para la alteración del nombre de los municipios hace falta un expediente «donde se razone adecuadamente el cambio que se propone con los informes de particulares o de entidades con autoridad en el tema». Para Grau, la interpretación de este punto es que deben ser «nuevos, encargados para esta ocasión, y no un resumen de los ya publicados y que favorecen siempre la propuesta porque se escogen por ese motivo».

El tercer motivo que recoge el informe técnico es una referencia a una sesión plenaria celebrada el 30 de octubre de 2009, donde «se acordó por asentimiento de los grupos políticos incorporar el topónimo en valenciano, establecido por la Academia Valenciana de la Lengua, en el logotipo de la institución como 'Ajuntament de València'».

De esto también discrepa el grupo popular, al considerar Grau que ese debate «no se aprobó por asentimiento como se dice, sino que el concejal socialista Juan Soto retiró el punto del orden del día». Los hechos discurrieron con una moción presentada por el PSPV para el cambio del topónimo, lo que fue descartado por el exvicealcalde, Alfonso Grau, al alegar que la denominación ya se establecía en el Corpus de la Acadèmia. Tras un acuerdo verbal, el primero retiró su iniciativa.

Esa es otra de las razones de que el grupo popular pida ahora que el topónimo oficial sea tanto en valenciano como en castellano. El edil aprovechará el paso por la comisión del expediente para pedir su retirada. «Alegamos a la Generalitat para que lo parase para empezar de cero. Lo primero lo hemos conseguido y ahora queremos que pase lo otro», subrayó el edil popular.

En caso de que esto no suceda, la propuesta llegará de nuevo a la Conselleria de Justicia, tras lo que se esperará el dictamen de la Acadèmia Valenciana de la Llengua. El último paso será su aprobación por el pleno del Consell.

La tesis del grupo popular, ratificada con la decisión de la Dirección General de Administración Local, es que la propuesta del alcalde Ribó «no tenía ningún apoyo legal, sino un documento firmado por el mismo». En el pleno se propuso abandonar «el expediente y hacerlo de nuevo, bien y contestando a las alegaciones como se hizo, aunque no nos hicieron caso. Así nos habríamos evitado el ridículo de rectificar ante la Generalitat».