Las Provincias

El Síndic critica la demora de 31 meses en proteger una alquería

  • La institución afea al Ayuntamiento que sigan sin adoptarse medidas para garantizar el estado de la finca de Serra

El Síndic de Greuges ha vuelto a dar un tirón de orejas al Ayuntamiento de Valencia por la situación en que se encuentra una de las alquerías de la ciudad, en concreto la de Serra, junto al cementerio de Benimaclet, declarada Bien de Relevancia Local.

Así, el defensor del pueblo, José Cholbi, se hace eco de la reclamación presentada por la asociación Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio, que alertaba de la «tardanza municipal» en requerir a la propiedad del inmueble las medidas para su conservación.

Un aspecto que el Síndic afea al tripartito en el documento remitido, cuando recuerda que han transcurrido ya 31 meses desde que la entidad cultural presentara la primera queja a la institución. Por ello, insta al Consistorio a adoptar las medidas necesarias «para mantener en buen estado de conservación la alquería de Serra», ya que Círculo por la Defensa solicitaba que el Ayuntamiento actuase de forma subsidiaria e iniciase la rehabilitación de este espacio del siglo XVI.

El propio Ayuntamiento reconoció al Síndic de Greuges que ordenó a los propietarios obras de reparación y que éstos presentaron recursos de reposición que fueron rechazados. Incluso apunta en la respuesta facilitada a Cholbi que el pasado junio se realizó una inspección física a la alquería, siendo «similar a la descrita en anteriores informes y las medidas precautorias aparentemente no han sido adoptadas».

La advertencia del Síndic al Consistorio a raíz de las quejas presentadas por Círculo por la Defensa no ha sido la única, pues la asociación de vecinos de Benimaclet también ha denunciado en varias ocasiones el abandono de esta alquería, que durante los fines de semana se convierte en punto de encuentro de los jóvenes para practicar botellón desde hace más de dos años.

Incluso los vecinos del barrio se concentraron en el inmueble a finales del año pasado para reclamar su rehabilitación, siguiendo los pasos de los residentes de Malilla, que hicieron lo mismo con la alquería de les Tronaes (en este caso, del siglo XVIII y también Bien de Relevancia Local).