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Concertados de Orriols, Mestalla y Marítimo corren riesgo de perder el Bachillerato

Concertados de Orriols, Mestalla y Marítimo corren riesgo de perder el Bachillerato
  • Los últimos datos de matriculación establecen que hay centros públicos próximos con plazas libres, lo que abre la puerta a la eliminación de convenios por Educación

Los colegios concertados afrontarán a principios de año un periodo clave para su futuro: Educación tendrá que resolver las solicitudes para la renovación de los convenios de Bachillerato. Y el mensaje lanzado por el conseller Vicent Marzà es claro: sólo continuarán donde la red pública no cubra las necesidades de escolarización. Aplicar esta premisa a Valencia ciudad implicaría que la incertidumbre se trasladara a cuatro de las once áreas de admisión, pues sus institutos tienen suficientes puestos libres en 1º de Bachillerato para absorber parte de la demanda que hoy en día atiende la red de iniciativa social.

Al menos es lo que pasaría a nivel teórico atendiendo a las últimas cifras de matriculación disponibles, que son las referidas al curso 2015-2016 y al 2014-2015. En otras palabras, es el escenario que dibujan los datos si la minoración de los conciertos se hubiera aplicado en los ejercicios pasados o si la tendencia de matriculación se mantiene en el que viene sin muchas variaciones.

La hipótesis de trabajo es que la reducción sea progresiva, empezando por el primer curso en el 2017-2018 y el segundo en el siguiente. Así no se perjudicaría a estudiantes ya matriculados. Y lógicamente, no se podría restar oferta en una de las zonas de influencia a efectos de escolarización para asumirla en otra distinta. No sólo implicaría trastornos para las familias, sino que también supondría renunciar al criterio siempre defendido por Educación de cara a la admisión: la proximidad.

Los datos utilizados se extraen de la estadística que publica el portal de transparencia de la Generalitat, donde aparece la matriculación de todos los centros valencianos. Y teniendo en cuenta que la ratio máxima por aula es de 35 alumnos, se pueden saber las plazas que quedaron libres. En el gráfico figuran los puestos vacantes de 1º de cada red en el curso 2015-2016 en las diferentes áreas de influencia, contabilizando únicamente a los concertados que disponen de Bachillerato (todos los institutos lo ofrecen).

En el escenario planteado resultarían afectados los colegios situados en las áreas 5, 6, 7 y 8. Aunque no se corresponden con los distritos administrativos de la ciudad, más o menos coinciden con Pla del Real y Benimaclet (5) -con barrios con concentración de concertados como Mestalla-; Zaidía y Rascanya-Orriols (6); Camins al Grao y Algirós (7) y el distrito Marítimo (8). En todos estos casos se puede observar que hay suficientes plazas en los públicos para absorber al menos una unidad concertada, teniendo en cuenta que la capacidad máxima es de 35 alumnos por clase. Es más, si el análisis se hace recurriendo a las cifras de matriculación del curso previo (2014-2015), también se acredita la disponibilidad de espacio, pues en las cuatro zonas en conflicto citadas hubo vacantes suficientes para absorber demanda que cubre la concertada. En cualquier caso, el ajuste dependerá de un estudio de planificación que realizará la conselleria de cara a la renovación en base a los datos más actuales de matriculación y de carácter demográfico.

Queda la duda también de si entre los planes de Marzà está aumentar lunidades de Bachillerato en los públicos, pues en este caso la afección a la concertada sería mayor. No será así si se cumple con la idea de fomentar la eficiencia de recursos, que se traduciría en 'trasvasar' alumnos para aprovechar plazas vacías, lo que no incrementaría costes. Al fin y al cabo, abrir nuevas aulas implica más gasto -más profesores- por mucho que se reduzcan los conciertos, que resultan más económicos para la administración en las grandes ciudades.