Las Provincias

Los hosteleros alertan de terrazas que pagarán hasta cinco veces más en 2021

  • La Federación alegará contra el aumento de la tasa en el centro el próximo año, que califican de «abusivo y dañino» para el sector

Tras el conflicto con los comerciantes por el aumento del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), ahora llega el turno de los hosteleros, quienes abrieron ayer un nuevo frente para el Ayuntamiento con el anuncio de alegaciones contra la nueva tasa de las terrazas de los bares, que se incrementará un 74% en parte del centro y el Ensanche.

Así lo adelantó el gerente de la Federación de Hostelería, David Izquierdo, al destacar además que la propuesta de acuerdo aprobada en el pleno de septiembre incluye una alarmante subida gradual durante los próximos cinco años que llegará a multiplicar por cinco el recibo medio en caso de que se aplique.

«Es una salvajada, algo abusivo», dijo agotando prácticamente los calificativos en contra de la medida, ahora en periodo de alegaciones y donde el grupo popular ha anunciado que también presentará un escrito para frenar la subida.

El delegado de Hacienda, Ramón Vilar, comentó en la presentación de las tasas e impuestos del próximo año que esa posible subida durante cinco ejercicios y que culminará en 2021, se irá aprobando «año a año», aunque no la descartó.

Izquierdo contestó a esto diciendo que el documento oficial «lo pone muy claro», por lo que los hosteleros temen un «tasazo» progresivo el resto del mandato. En concreto, la propuesta llevada por Vilar al pleno dice: «teniendo en cuenta que el Ayuntamiento de Valencia pretende implementar el incremento de la tasa de forma paulatina, con un plazo de varios años hasta alcanzar la tasa fijada», para mostrar a continuación la taba donde las tres zonas pasan de 62,37 euros, 42,99 euros y 28,97 euros (el metro cuadrado al año) a 168,44 euros, 71,57 euros y 30,25 euros respectivamente.

Las alegaciones se decidieron en una reunión mantenida este jueves con empresarios hosteleros afectados por el cambio de la ordenanza. El estudio de la documentación avala el «perjuicio económico que va a suponer para estos locales», por lo que la Federación mostró su «más profunda indignación ante una medida que consideramos del todo desproporcionada y abusiva». El mapa es bastante intrincado y se basa en un informe de la Universitat Politècnica. La tasa más cara se extenderá en la parte sur de Ciutat Vella y parte del Ensanche.

La ordenanza supondrá en 2017 un incremento sustancial para 393 locales, principalmente en la zona centro de la ciudad, con el incremento citado que supera el 70%. A juicio de la patronal del sector, este dato «ya de por sí muy negativo para los empresarios, se suma a la previsión de incremento gradual de la tasa para los próximos 5 años, que aumentará un 468% respecto a la actual». En este caso, una terraza de 60 metros cuadrados del centro pasará de pagar 2.151 euros a 10.080 euros dentro de sólo cinco años.

En opinión de la Federación, la medida «supone un abuso del Consistorio hacia los locales de la zona centro, que este año ya se han visto perjudicados por otras medidas como el incremento en el IBI o la liberalización de los precios de los arrendamientos de renta antigua».

Esto último provocó un aumento en el gasto de sus alquileres, que en algunos casos llevaron al cierre de locales emblemáticos. Además, pese a que el IBI repercute en los propietarios de los bajos, estos repercuten la carga en los alquileres.

Izquierdo señaló de las consecuencias en el empleo de estos locales y la pérdida de puestos de trabajo, teniendo en cuenta que los precios a los clientes «no han aumentado en los últimos años», aseguró a este periódico. Desde la Federación pidieron al Ayuntamiento «reflexionar sobre las consecuencias que puede tener». El gerente señaló que en los locales que pagarán una tasa más alta hay «pequeñas empresas familiares, por lo que no se entiende una propuesta así de un ayuntamiento que presume de ayudar a las pymes».