Las Provincias

El turismo se frena en Valencia por primera vez pese al aumento en los apartamentos

Llegada de cruceristas el pasado julio a Valencia. :: j. j. monzó
Llegada de cruceristas el pasado julio a Valencia. :: j. j. monzó
  • El puerto recibe la próxima semana trece cruceros con capacidad para 21.500 pasajeros, la concentración de buques más alta de todo el año

Los ocho primeros meses del año le han ido bien al sector turístico en Valencia, aunque no ha sido para tanto. Es pronto para concluir si la ciudad ha tocado techo en su imparable subida de turistas desde hace una década, aunque lo cierto es que el acumulado del año supone una bajada en los hoteles, aunque el balance final sale positivo por el incremento de los apartamentos.

El recuento del Instituto Nacional de Estadística muestra que este año han pasado por la ciudad un total de 1.276.053 turistas, de los que 107.889 se alojaron en apartamentos. El incremento respecto a los ocho primeros meses de 2015 es pírrico, dado que entonces se llegó a 1.271.941 visitantes.

En el desagregado por tipos de alojamientos es donde se ve el motivo del estancamiento. Mientras que en los apartamentos sí se observa una subida de 15.347 personas alojadas, no ocurre lo mismo con los hoteles, que pierden 11.235 clientes en el mismo periodo.

El análisis se completa con lo ocurrido en las pernoctaciones, donde las estancias sí que aumentan de manera significativa, tanto en un caso como en otro. Se prolonga de este modo los días de vacaciones en la ciudad, lo que pasa tanto si son españoles como extranjeros.

Desde la aparición de Valencia en el panorama turístico internacional, sobre todo a partir de la Copa América de vela y la ampliación de líneas en el aeropuerto de Manises, el incremento porcentual ha sido de los mayores de España cada ejercicio. De seguir la tendencia contabilizada hasta agosto, sería el primer año donde se produzca un claro estancamiento del sector.

La estrategia del Ayuntamiento pasa por aumentar la promoción en ferias internacionales, a la búsqueda de que más líneas aéreas abran enlaces con el aeropuerto de Manises. También una mejora en la atención a cruceristas, una parte complementaria porque apenas están unas horas en la ciudad, aunque interesantes para los comercios en las zonas monumentales.

En cuanto al aumento de la afluencia a los apartamentos, el Instituto Nacional de Estadística no recoge toda la oferta, dado que buena parte queda fuera del registro de la Generalitat o incluso de cualquier tipo de permiso. Esta falta de regulación ha provocado quejas vecinales en Ciutat Vella y Ruzafa, dos de los lugares que más viviendas concentran como alojamientos turísticos. La coordinadora vecinal del primer distrito recoge firmas en la calle desde este verano para que en la futura normativa municipal se prohíba el uso compartido de fincas para vecinos y turistas.

La próxima semana se pondrá a prueba la capacidad del puerto para recibir cruceristas, igual que la oferta de la ciudad para conseguir que se dejen parte de su dinero en Valencia. La previsión es recibir la escala de trece cruceros de nueve compañías navieras diferentes, con una capacidad máxima de 21.500 pasajeros y que serán atendidos por Trasmediterránea.

Fuentes próximas a la Autoridad Portuaria destacaron ayer que será el periodo de mayor tráfico de cruceros de todo el año. Estos trece buques se suman a las tres escalas que se recibirán entre ayer y hoy, con un aforo de 8.000 pasajeros. La estimación es cerrar el año con 402.000 pasajeros, mientras que el pasado año fueron 371.374 personas.

El responsable de Navieras del Puerto, Manuel Rodríguez, señaló que se trata de una «noticia esperanzadora, más teniendo en cuenta que se trata de embarcaciones que pertenecen a ocho compañías navieras diferentes. Actualmente, Valencia actúa como puerto base para las navieras MSC Cruceros y Costa Cruceros y recibe escalas de otras 34 compañías del sector. El plan estratégico prevé que para 2020 se alcancen los 600.000 pasajeros, 250 escalas y 40 navieras.

El puerto dispone de dos muelles que permiten el atraque de buques de hasta 300 metros de eslora y otros tres muelles situados en la zona de la ampliación norte para aquellas naves que superan esa eslora.