Las Provincias

Alumnos de Medicina realizan un botellón en la puerta de la facultad en Valencia

Un grupo de los participantes en el botellón de ayer en Blasco Ibáñez. :: lp
Un grupo de los participantes en el botellón de ayer en Blasco Ibáñez. :: lp
  • La concentración se produjo con motivo de la fiesta de San Lucas a plena luz del día y antes de los festejos convocados en la Marina

«La verdadera esencia de San Lucas comienza a las once de la mañana en la puerta de la facultad. Allí beberemos, nos haremos mil fotos y bailaremos al son de la charanga de nuestra facultad. Después, iremos todos en tranvía al Veles e Vents». Eso era lo establecido en el programa de la fiesta celebrada ayer por alumnos de la Facultad de Medicina, aunque lo que no se citaba era que toda la acera de ese tramo de Blasco Ibáñez quedaría cubierta de basura y que los estudiantes se dedicaron a beber a plena luz del día en la calle, algo que contraviene la ordenanza en Valencia.

«Pasear con tu hija de nueve años y tropezarte con este penoso aspecto de una de las avenidas más emblemáticas de Valencia ha sido una de las más tristes experiencias como ciudadano. A lo largo de la mañana, ha llegado un momento donde los practicantes del botellón llenaban toda la acera y hacían imposible el paseo por la misma». El testimonio de un vecino de la zona no ofrece dudas de la mala imagen ofrecida por los participantes de la fiesta.

La fiesta en el Veles en Vents estaba anunciada en la página de los organizadores, llamado equipo de Medicina Xperience, desde las 12 horas hasta la una de la madrugada. Entrada con consumición, donde se advertía antes de que no se hiciera botellón en los alrededores del edificio icónico de la Marina. «Habrá servicios de seguridad y será motivo de sanción», advertían los organizadores del evento.

El botellón de Blasco Ibáñez quedó registrado en los partes de la Policía Local aunque no fue motivo de sanción ni de desalojo de los aledaños de la Facultad de Medicina, confirmaron fuentes del Cuerpo. La normativa municipal vulnera el consumo de alcohol en la calle, salvo excepciones como Fallas o la Noche de San Juan, entre otras.

«Espectáculo lamentable»

«Todo el mundo tiene derecho a divertirse, sobre todo cuando eres joven, pero convertir un centro de enseñanza de profesionales de la medicina en una jauría de aprendices de alcohólicos, a plena luz del día y delante de las familias que andaban hacia Viveros en un día festivo, es peor que lamentable», señaló otro de los vecinos que pasó por la zona universitaria ayer por la mañana.

La fiesta de San Lucas es el próximo día 18, una previa de la llamada Fiesta de la Orla, también de Medicina. Según la página abierta en internet, todas las entradas estaban vendidas, con el evento previsto en la primera planta del edificio.

La avenida Blasco Ibáñez y en concreto su bulevar central es uno de los escenarios habituales de concentraciones de botellón. Como publicó este periódico, el jardín se encuentra en un estado de degradación alarmante, con pintadas, basura y mobiliario roto prácticamente en todos sus tramos.

La Policía Local suele realizar controles de botellón, aunque se trata de un fenómeno extendido a prácticamente toda la ciudad. El principal perjuicio es la basura que se queda en las calles, además de los ruidos nocturnos y los escándalos denunciados por los vecinos en barrios como Ruzafa y Cruz Cubierta.