Las Provincias

Ribó pide ayuda a la Policía Nacional tras las protestas vecinales en el Cabanyal

Una de las calles del Cabanyal pendientes de intervención social y urbanística. :: j. j. monzo
Una de las calles del Cabanyal pendientes de intervención social y urbanística. :: j. j. monzo
  • El Ayuntamiento anuncia el refuerzo de patrullas en la zona más degradada para frenar los escándalos y ruidos nocturnos

El alcalde Joan Ribó se comprometió ayer con los representantes de Salvem el Cabanyal y de la asociación de vecinos del mismo barrio a reforzar las patrullas de la Policía Local y pedir ayuda para el mismo cometido a la Policía Nacional. De este modo respondía a las críticas de los residentes de los últimos meses por los escándalos nocturnos, ruidos y todo tipo de incidentes generados por los llamados problemas de convivencia con las familias sin recursos económicos, algunas que ocupan viviendas ilegalmente, y donde predominan los grupos de etnia gitana.

«Conocía los problemas básicos», comentó el primer edil tras la reunión, donde dijo que los vecinos le habían enseñado un vídeo donde se observan algunos de esos problemas de convivencia, sobre todo música a todo volumen a altas horas de la madrugada, grupos de personas que se dedican al trapicheo de droga y situaciones donde se atenta contra el derecho al descanso de los vecinos del Cabanyal.

«Hay muchos problemas en el Cabanyal, avanzamos en los temas de Urbanismo pero hay que dar un paso para que la gente viva de una forma normal. Esto ahora no puede ser cuando pasan esas cosas a las tres de la madrugada», comentó. A la reunión acudieron cuatro concejalas del gobierno municipal, la de Bienestar Social, Consol Castillo; Vivienda y Educación, María Oliver; Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, e Igualdad, Isabel Lozano, quienes aportaron a los residentes intentos de solución a corto plazo.

No en vano, Ribó dijo que la mejora debe ser «este año», para añadir el «compromiso a trabajar para que las normas de convivencia sean habituales y normales. La degradación que ha padecido el barrio no se puede girar en dos días, pero ahora que ya están embastados las cosas de urbanismo toca el tema de la convivencia».

Sobre el refuerzo policial, señaló que «vamos a estudiarlo», en el sentido de establecer más patrullas por el barrio o plantones similares a lo que se hace en el caso del botellón, es decir, vehículos parados con agentes en las zonas más problemáticas.

El primer edil señaló que el pasado julio se aprobó un decreto donde se amplían las competencias de la Policía Nacional y que permite a este Cuerpo trabajar también en servicios de convivencia.

«Estudiaremos un trabajo conjunto, aparte del menudeo de drogas, que es su competencia. Haremos una serie de reuniones con la dirección estatal para trabajar de manera conjunta», dijo Ribó, quien subrayó que ahora «es prioritario restablecer la normalidad».

Fuentes de la Delegación del Gobierno indicaron sobre esta propuesta que están dispuestos a estudiarlo, aunque desconocían la petición del Ayuntamiento. «No nos han dicho nada de esto, aunque podemos tratarlo desde luego», dijeron.

La concejala de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, señaló sobre el trabajo conjunto con la Policía Nacional que entiende «la desesperación de los vecinos, lo asumo. Es cierto que la gente quiere vivir tranquila y pediremos trabajar más codo a codo».

El portavoz de Salvem el Cabanyal, Faustino Villora, propuso en la reunión la apertura de un retén de la Policía Local en el barrio. Ahora hay uno en la calle de la Reina, en el extremo sur, pegado al puerto. Menguzzato consideró esta alternativa como algo «a largo plazo; lo del retén lleva más tiempo», para destacar el trabajo que se espera hacer con la Policía Nacional.

El barrio tiene un número significativo de casas ocupadas ilegalmente desde hace años, aunque esta situación no la vinculó Ribó con los problemas de convivencia. «Pueden ser casos de personas que vivan en propiedades suyas», matizó, para destacar el trabajo pendiente en materia de educación para escolarizar a todos los niños, así como las atenciones sociales.

El Consistorio quiere abrir un local de Bienestar Social en la calle de la Reina, aunque el inmueble está en manos del movimiento okupa, por lo que de momento no hay plazos para su rehabilitación. El alcalde señaló por último que este año «han de cambiar las cosas de manera significativa».