Las Provincias

La inquietud del arquitecto por la plaza de la Reina

Simulación del proyecto de 1999. :: colegio de arquitectos
Simulación del proyecto de 1999. :: colegio de arquitectos
  • «No entiendo que se dé nuestro proyecto como base de un nuevo concurso», asegura el arquitecto Miguel del Rey

Dubitativo. Así está Miguel del Rey, uno de los arquitectos que en 1999 presentaron una propuesta para rehabilitar la plaza de la Reina que ahora es la base del proyecto que está preparando el Ayuntamiento de Valencia. Son dudas que se han de entender desde el punto de vista de quien ideó un proyecto que ahora está siendo sometido a escrutinio público.

«No entiendo que todo el mundo esté opinando de cuestiones arquitectónicas. Creo que los arquitectos son quienes trabajan la forma y la puesta en obra. Los ciudadanos, por supuesto, deben dar su opinión, proponer necesidades, decir lo que piensan sobre la ciudad, pero son los arquitectos quienes dan forma a esas demandas», comentó del Rey, que apuntó incluso a posibles «problemas de propiedad intelectual». Sus críticas, eso sí, no son ante la intervención vecinal. Ni siquiera son críticas. Son recelos. Dudas. «Lo normal es que hubiera un proyecto ganador al que se incorporara el proceso de participación ciudadana», explicó el arquitecto, que hizo hincapié en que no les hace «ninguna gracia» que puedan venir otros estudios de arquitectura «e incorporar nuestras ideas a nuestro proyecto». Y es que los documentos oficiales que ofrece el Ayuntamiento de Valencia en el expediente que se está tramitando incluyen todos los del proyecto original de 1999. «No nos parece mal, solo es raro», indicó del Rey.

Sobre el proceso vecinal, el arquitecto aseguró que es «normal» que la gente opine. «Pero sobre todo de las necesidades que tiene o cómo desearía que fuera su ciudad, o cómo deben resolverse sus problemas funcionales», dijo del Rey, que insistió en que estas opiniones no deben girar sobre la «forma arquitectónica, la cual es más compleja que una primera opinión marcada quizás por visiones muy personales». «La plaza al final es de toda la ciudad y hay que verla con las necesidades de todos los ciudadanos», finalizó el arquitecto.

Sin embargo, también insistió en que su proyecto está «muy abierto». «Hay sitio para prácticamente cualquier cosa», señaló el arquitecto. Incluso algo como un parque infantil podía acabar entrando en el proyecto del 99 que ahora trabajan en actualizar los arquitectos ideólogos del mismo.

En esta labor se han encontrado con la cuestión de la salida del aparcamiento. Si bien la idea del Consistorio es hacerla por la calle del Mar, del Rey no descarta que se pudiera mantener parte del tráfico por San Vicente como EMT, taxis, vecinos... «siempre y cuando el resto del tráfico se desvíe por Marqués de Dos Aguas y Poeta Querol, que parece que es la intención del Consistorio». Cabe destacar que esta cuestión es una de las que más dudas plantea entre los vecinos del entorno de la plaza de la Reina.

También se han alzado interrogantes sobre lo que los residentes en los alrededores del céntrico enclave llaman «una plaza dura». Quieren más vegetación pues el proyecto de 1999 únicamente contemplaba unos pocos árboles en un extremo de la plaza y a los laterales. «La idea es establecer un bosque urbano en el centro, donde ahora está la salida del aparcamiento. Se puede hacer», aseguró el arquitecto.

Estos trabajos también estudian aspectos como la falta de sombra en la plaza, «algo muy importante en una ciudad que tiene sol casi 10 meses al año». Del Rey planteó la posibilidad de instalar una especie de toldos de pequeñas dimensiones, «en nada parecidos al de la plaza de la Virgen», tranquilizó, que permitan crear zonas de sombra.