Las Provincias

Suciedad en una calle de Valencia. :: j. j. monzo
Suciedad en una calle de Valencia. :: j. j. monzo

El aumento del gasto para limpieza por quejas en barrios marca el Presupuesto

  • El alcalde pide al PSPV y València en Comú «solidaridad» con Medio Ambiente, en un ejercicio que estará condicionado por la subida en Personal

El mensaje está claro: el Presupuesto municipal de 2017 estará marcado por un aumento en el gasto para la limpieza de las calles y la recogida de basura, así como el incremento de las nóminas por las nuevas contrataciones, unas 300 según el último cálculo del gobierno tripartito.

El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, ha comenzado esta semana la ronda de reuniones con todos los delegados, que le harán llegar su listado de peticiones, tanto en lo que se refiere al gasto corriente como las inversiones. Este proceso acabará el próximo día 25, indicaron ayer fuentes municipales.

Pero la negociación en las cuentas tendrá dos condicionantes muy claros. El impacto del convenio firmado la semana pasada por el primer edil y todos los sindicatos alcanzará los 18 millones de euros, aunque las mismas fuentes indicaron que esta cifra podría llegar de manera progresiva y no de golpe. La segunda premisa en las cuentas será la necesidad de reforzar el gasto en la limpieza, una de las principales quejas que llegan al tripartito desde los barrios desde el pasado año.

Eso ocurre pese a un ligero incremento este ejercicio. La ejecución del Presupuesto establece a 30 de septiembre una previsión de gasto de 59,8 millones de euros, donde se incluye el acondicionamiento de solares y la reposición de contenedores de basura, entre otros.

Con esta situación, parece difícil que se produzca una discrepancia similar a la de finales de 2015, cuando València en Comú demoró la aprobación de las cuentas de la Fundación Deportiva Municipal y la EMT, en el seno de la negociación del Presupuesto. Finalmente, se adjudicó una partida de 1,2 millones para la compra de viviendas.

En los últimos meses se ha reforzado el mensaje en el seno del gobierno municipal de la necesidad de aumentar la partida para las tres contratas que se reparten la limpieza de la ciudad. Ya es habitual que los informes de quejas y sugerencias destaquen la suciedad como una de las mayores críticas vecinales. Por eso no es de extrañar que el pasado 9 de septiembre, en la jornada celebrada en la Casa Forestal donde concejales y cargos de confianza trazaron la estrategia de gobierno del último trimestre, el alcalde Ribó dijera en una de sus intervenciones que esperaba la «solidaridad» de todos con la concejala de Medio Ambiente, Pilar Soriano, que necesitará más dinero el próximo año.

En estas semanas de negociación entre los tres partidos, otro de los mensajes que se ha extendido con fuerza es que el Consistorio tendrá que aumentar en 2017 la subvención anual a la EMT, para compensar el aumento del gasto en la compañía municipal. Los últimos datos de pasaje son optimistas con un incremento de dos millones de viajes respecto a 2015, aunque buena parte del éxito se debe a los bonos gratuitos a parados y niños.