Las Provincias

Entre viejos conocidos y nuevos bandos

Asistentes a la recepción en la plaza de Manises de Valencia. :: Fotos: Manuel molines
Asistentes a la recepción en la plaza de Manises de Valencia. :: Fotos: Manuel molines
  • Con una menor presencia de personalidades del ámbito social que otros años, la faceta ideológica de varios galardonados marcó la ceremonia

  • Las lágrimas de Oltra, los puños en alto y las tensiones del PSOE salpican el acto

Valencia. Sólo se viste una vez de estreno y este segundo 9 d'octubre del Gobierno de Ximo Puig demostró la voluntad de subir el nivel de impacto sobre el año anterior. Con menos caras conocidas que en 2015 y con la sensación de haber saldado ya algunas deudas pendientes, el marcado sesgo político de parte de los galardonados dejó imágenes en otro tiempo insólitas como la del presidente de Acció Cultural del Pais Valencià, Joan Francesc Mira, leyendo el agradecimiento en nombre de los premiados, después de que Alejandra Soler, «la iaia del 15-M», o el brigadista francoespañol Josep Almudéver, saludaran a los asistentes con el puño en alto.

Más pegados a la actualidad, los socialistas evidenciaron las tensiones que azotan a su partido. José Luis Ábalos y Ciprià Ciscar no disimularon su incomodidad al tener que permanecer codo con codo durante la ceremonia, pese a estar en bandos distintos, y, de hecho, el primero departió al termino del acto de forma más relajada con un grupo de diputados del PP y miembros del gobierno central, como Belén Hoyo o Susana Camarero, que con otros compañeros de filas. También fue tan cortés como rápido el saludo de la secretaria autonómica en Hacienda, María José Mira, al pasar junto a altos cargos de su antigua conselleria, la de Economía, de la que salió tras su choque por la regulación de los horarios comerciales.

No les importó coincidir, pese a llevar el mismo vestido, a la directora general del Servef, Rocío Briones, y a Mónica Oltra, que tampoco evitó llorar en el Parterrer. En la plaza de Manises, se movió a sus anchas el popular Gerardo Camps, pese a ser esta su primera aparición en un acto social tras ser salpicado por la Operación Taula. Las conselleras Gabriela Bravo y María José Salvador tampoco parecieron azotadas por la urgencia en el almuerzo, pese al intenso uso del WhatsApp que realizaron mientras duró el acto oficial.

Por contra, a penas hicieron acto de presencia en el Palau la presidenta del Valencia CF, Lay Hoon, que fue la primera en irse, o el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo. Sí se dejo ver más el mediático economista José Carlos Díaz, asesor eventual de Puig. En la parte de las ausencias, se apuntaron las de los expresidentes José Luis Olivas y Francisco Camps o la de Rita Barberá. En el ámbito empresarial, faltó el presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, pese a ser reconocida al mérito empresarial una de sus directivas.