Las Provincias

El Gobierno obliga a aplazar la decisión sobre el concurso del antiguo Varadero

El antiguo Varadero, a la derecha de la imagen. :: jesús signes
El antiguo Varadero, a la derecha de la imagen. :: jesús signes
  • El Consorcio acepta que la suspensión pedida por Ribó sea tratada en un consejo rector, al afectar a los ingresos de la entidad y al plan de usos

La comisión delegada del Consorcio Valencia 2007 no tratará hoy el concurso del antiguo Varadero para transformar este espacio de la dársena en un centro gastronómico. La suspensión más que probable de esta iniciativa, después de la decisión del Ayuntamiento para que acoja una subsede del Museo Marítimo, tendrá que esperar.

El motivo es que los representantes del Gobierno en la comisión pidieron ayer que el asunto salga del orden del día, con el propósito de que sea el consejo rector el órgano que decida el cambio de uso del inmueble, para el que se habían presentado dos empresas y con todo el proceso del concurso acabado.

El motivo es, indicaron fuentes de la Delegación del Gobierno, que debe presentarse una memoria económica y un convenio con las Administraciones públicas que participarán en la operación, así como los efectos que tendría esta decisión en las cuentas del Consorcio.

Esta entidad, formada por el Gobierno, la Generalitat y el Ayuntamiento, deberá afrontar una serie de gastos con el desarrollo del proyecto museístico. Además, perderá los 7.000 euros mensuales de canon que pedía el concurso para la apertura de los restaurantes.

Fuentes del Consorcio indicaron que la decisión se tomó ayer mismo, en una reunión donde todos coincidieron en que el consejo rector es el foro adecuado para que el Varadero pase de centro gastronómico a un museo. Las empresas aspirantes están dispuestas a invertir hasta dos millones de euros tanto en la rehabilitación del Varadero como en un pabellón anexo de una planta, en la explanada que llega al mar.

Desde la Delegación del Gobierno indicaron que la petición de que se aplace la decisión no tiene que ver con una oposición al Museo Marítimo. «Es una dotación pública y estamos de acuerdo», señalaron, aunque matizaron que eso debe tratarse en el consejo rector.

La comisión está formada por representantes de cada Administración socia, aunque tiene un carácter más técnico, para afrontar asuntos más cotidianos y contratos de presupuesto limitado. Hoy por ejemplo, uno de los asuntos que tratará será una concesión de paseos en barco por la dársena. El consejo rector está presidido por el alcalde Joan Ribó y sirve para tomar las grandes decisiones que afectan a la Marina.

El Consorcio aprobó ayer convocar ese consejo rector y aprovechará también seguramente para mostrar a los socios el plan estratégico en el que han estado trabajando los últimos meses, un desarrollo del plan de usos fijado por el anterior gobierno con algunos cambios.

Su celebración no debe ser muy complicada, añadieron fuentes de este organismo, dado que existe la posibilidad de que se realice por videoconferencia (suele hacerse en el edificio del Gobierno en la calle Joaquín Ballester), o incluso por vía telemática, es decir, a través de correos electrónicos y resolviendo las dudas a cada uno de los miembros por el mismo medio de comunicación.

La previsión era que la reforma y gestión del Varadero se adjudicara hace tiempo, dado que desde el pasado verano están redactados los informes técnicos. La concesión debe prolongarse durante 20 años. El retraso en tomar la decisión hasta el consejo rector, comentaron desde el Consorcio, no supondrá ninguna posible reclamación por parte de las aspirantes.

Donde sí puede haber un gasto cuantioso será en la indemnización que reciban las empresas por la suspensión del concurso. Las aspirantes han tenido que afrontar el proyecto arquitectónico, el plan de usos y toda la tramitación. En total, se estima que los gastos pueden llegar a 200.000 euros cada una.

Otro elemento más donde la comisión delegada no tiene poder de decisión, es decir, si el Consorcio afrontará tranquilamente el riesgo de cubrir ese pago o bien hace responsable del mismo al Consistorio. Como se sabe, la primera institución tiene cuentas bancarias embargadas, lo mismo que algunos alquileres, por deudas derivadas de las obras que sirvieron para transformar la dársena en 2007.

Respecto al plan estratégico, la parte más llamativa es la voluntad del Consorcio de unir en una sola concesión la gestión de 1.400 amarres (ahora hay 800) con el nuevo varadero que se construirá en la Marina sur, entre otras inversiones.