Las Provincias

Los vecinos insisten en liberar de terrazas las zonas peatonalizadas

  • El Consell presenta en la Lonja el proyecto de participación ciudadana sobre la reforma del entorno de la plaza Ciudad de Brujas

valencia. Cada vez que los concejales del Ayuntamiento de Valencia participan en un acto en Ciutat Vella y dan la palabra a la ciudadanía, se encuentran con algunos aplausos y muchas críticas. Ayer se volvió a vivir un episodio de esta relación entre vecinos del centro y Consistorio durante la presentación, por parte de los ediles de Urbanismo, Vicent Sarrià, y de Movilidad, Giuseppe Grezzi, y del Consell, del proyecto de participación ciudadana sobre la reforma y rehabilitación del entorno de la plaza Ciudad de Brujas. Los ediles escucharon críticas sobre el doble sentido en la avenida Barón de Cárcer, el aparcamiento subterráneo de la plaza, la afluencia masiva de turistas o el acceso al Mercado Central, entre otros.

Además, diferentes representantes vecinales, residentes en la zona o reconocidos defensores de Ciutat Vella como el mismo David Hammerstein, afearon al Consistorio tantas cuestiones que el plan de la Conselleria de Infraestructuras y del Ayuntamiento de dar ahora 40 días para que quien lo desee presente sus propuestas sobre el entorno de la plaza Ciudad de Brujas quedó en segundo plano.

Vecinos de la zona preguntaron al Ayuntamiento cuáles son los planes para Barón de Cárcer. Grezzi y Sarrià explicaron que la idea es instaurar en ella el doble sentido desde San Agustín pero únicamente cuando la plaza sea remodelada y deje de ser «una dársena de autobuses», como dijo Sarrià. Una de las protestas más aplaudidas fue la que insistió en la necesidad de reducir el número de terrazas, que en la avenida María Cristina, peatonalizada desde febrero de este año, ocupan buena parte de la calzada. «La intención es ponerle coto a todo ello, pero de todas formas antes había una acera y las terrazas estaban ahí. Estábamos mucho peor», indicó el concejal Grezzi.

También fue muy aplaudida la propuesta del histórico dirigente vecinal David Hammerstein, muy vinculado a la defensa del barrio del Carmen durante los años 80 y 90 y reconocido ecologista. «¿Cómo se os ocurre abrir un aparcamiento en pleno centro de la ciudad? Ninguna otra urbe europea lo está haciendo», espetó Hammerstein a los concejales en referencia al aparcamiento de Ciudad de Brujas, una infraestructura muy demandada por los vendedores del Mercado Central pero que en opinión de Hammerstein, «concentrará muchos coches, demasiados, y cuando termine la legislatura habrá que ver la calidad del aire y si se han reducido los trayectos en coche».

Finalmente, también se plantearon viejas reivindicaciones como la necesidad de acceso al centro por parte de los taxis y de adaptar cualquier obra a las necesidades de las personas con diversidad funcional. Además, se preguntó a los concejales si se plantean implantar la plataforma única, que en la práctica supondría la eliminación de las aceras y así crear zonas peatonales en avenidas como María Cristina. Sarrià afirmó que es el modelo en el que quieren dirigir sus actuaciones en el centro.