Las Provincias

Pedro Rodríguez, presidente de la Federación de Sociedades Musicales. :: irene marsilla
Pedro Rodríguez, presidente de la Federación de Sociedades Musicales. :: irene marsilla

«Con la financiación adecuada podríamos generar 1.000 empleos»

  • El dirigente reivindica un incremento de las aportaciones públicas para las bandas y la renovación del convenio con la Generalitat

  • Pedro Rodríguez Presidente Federación Sociedades Musicales

Licenciado en Químicas por la Universitat de València y titulado en Gestión cultural de sociedades musicales por la UJI de Castellón, Pedro Rodríguez cumple hoy dos años al frente de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana. Precisamente este fin de semana la organización ha celebrado su 48ª asamblea general en Cullera en la que han abordado el presente y el futuro de una entidad cuyos números dan una idea de la importancia que tiene el sector en la Comunitat: 547 sociedades musicales, 40.000 músicos, 200.000 socios, 60.000 alumnos y 4.000 puestos de trabajo.

¿Satisfecho con el resultado de estos dos días de debate?

Mucho. El auditorio estaba lleno, el pasacalles de las bandas congregó a unas 4.000 personas en la calle, participaron 800 músicos... Ha sido un acierto dividir la asamblea general en dos partes: una primera que celebramos en el primer semestre del año centrada en la gestión y balance de cuentas; y una segunda dedicada a analizar los proyectos y con una parte más lúdica.

¿Qué líneas de actuación se han marcado para el próximo curso?

Hay tres fundamentales. Por un lado, la consecución de la declaración de Bien de Interés Cultural, donde el borrador ya está trabajado y confiamos en que pueda ser una realidad el próximo año. Por otro, un nuevo proyecto, pensado durante largo tiempo, al que por fin vamos a darle forma y en el que queremos implicar a todas las entidades. Se denomina 'Música para la inclusión social y ciudadanía activa' y pretendemos abordar una serie de iniciativas sociales para demostrar que la música puede ser una opción de vida.

¿Cómo surge ese concepto?

Hay experiencias similares en Venezuela, Colombia o Costa Rica pero hemos observado que vienen a Valencia a preguntarnos por nuestro movimiento, por cómo las bandas de música actúan como elemento de cohesión social desde hace más de 200 años. Así que queremos liderar a nivel mundial ese intercambio de conocimiento.

Sería algo así como la Unesco de la música, ¿no?

(Ríe) Sí, podríamos explicarlo así. Hemos pedido ayuda a la Generalitat, que incluso podría situarse a la cabeza de este movimiento de conocimiento. Valencia está legitimada para liderar este proyecto. Además, la marca Valencia debe asociarse a la música porque supone un beneficio para el empleo y el turismo.

¿Cómo son las relaciones con la Generalitat?

Hay buena sintonía. De hecho, el tercer objetivo que nos hemos marcado, y que apuntaba antes, es la renovación del convenio firmado en 2005. Los tiempos han cambiado y, más allá de los temas vinculados con la música y la educación, deberían incluirse otros aspectos como la vocación social. El presidente Puig, que asistió a la asamblea, nos ha confirmado la voluntad de retomarlo. Por nuestra parte, la propuesta de borrador se remitió hace una semana a Presidencia.

Menciona de forma reiterada la vocación o la acción social de las sociedades musicales.

Es un aspecto que siempre hemos tratado, y sin ayudas, pero que ahora queremos visibilizar más. Son cuestiones como la inclusión, la presencia de la mujer... Aunque en este último caso, la mitad de los músicos son mujeres. En este sentido, la Generalitat ya nos ha dicho que habrá una línea de ayudas de inclusión para las sociedades musicales.

¿Gozan de buena salud las escuelas de música?

Sí. Y no podemos olvidar que las escuelas son la base de todo nuestro sistema; sin ellas, se acabaría todo. Además, permiten a nuestros músicos encontrar trabajo como profesores o realizar prácticas de cara a acceder luego a las bandas. Actualmente, tenemos 60.000 alumnos.

Es una cifra importante. ¿La crisis económica les ha afectado?

No, al contrario. El número de alumnos ha crecido en los últimos años a pesar de la crisis. A falta de un estudio que estamos elaborando con la Universidad de Alicante, sí que podemos afirmar que la gente se ha refugiado en los valores tradicionales y la música lo es. La banda de música es algo que tienes cerca, que conoces y al que puedes mandar a tus hijos de forma tranquila.

¿Afecta la falta de financiación?

Sin duda. De los 20 millones que necesitaríamos, sólo percibimos 11 de administraciones públicas (ocho de la Generalitat y tres de Diputación) y otro millón de Bankia, a la que hay que agradecer su respaldo constante. Con los ocho millones que nos faltan, con la financiación adecuada, podríamos generar 1.000 empleos más y así se lo trasladé al conseller de Economía, Rafael Climent, que estuvo presente en la asamblea.

¿Esperan reciprocidad por parte de las administraciones valencianas? Lo pregunto porque la Federación se sumó al manifiesto del Consell para pedir una financiación justa.

Sí. Sólo un dato que vamos a actualizar el próximo año porque corresponde a un estudio de 2009-2010: alrededor del 18% de las aportaciones que recibimos son públicas, el 25% si incluimos las contrataciones para actos, por ejemplo de ayuntamientos. Es muy poco. En Cataluña, por ejemplo, el 70% de los fondos proceden de las arcas públicas.

¿En qué punto se encuentran las relaciones con el Palau de les Arts?

Seguimos negociando para mejorar las compensaciones económicas a las bandas y esperamos que más pronto que tarde lleguemos a un acuerdo. Tuvimos que pegar un puñetazo sobre la mesa porque no había voluntad de mejorar la situación.

Llega al ecuador de su mandato. ¿Qué pide para los años restantes?

Más trabajo y, sobre todo, que podemos impulsar el proyecto social. En 2018 llegaremos al 50 aniversario de la Federación y somos un ejemplo claro de éxito de movimiento asociativo valenciano.