Las Provincias

Los vecinos piden a la Unesco que quite el título a la Lonja de Valencia por la degradación

A la izquierda, el edificio municipal pendiente de reconstrucción, en ruinas a la espera de obras. :: aa.vv. la boatella
A la izquierda, el edificio municipal pendiente de reconstrucción, en ruinas a la espera de obras. :: aa.vv. la boatella
  • La Boatella critica que 20 años después de ser nombrada Patrimonio de la Humanidad, no se ha hecho nada por mejorar el entorno del edificio

Mientras el Ayuntamiento ultima la celebración hoy de la primera jornada de debate y conferencias para la peatonalización del entorno de la Lonja, la asociación de vecinos La Boatella desveló ayer que ha enviado cartas al comité asesor de la Unesco y a la propia institución dependiente de la ONU para denunciar la degradación y los incumplimientos del gobierno municipal con el único edificio en Valencia declarado Patrimonio de la Humanidad, hace ya veinte años.

Así lo indicaron fuentes de la entidad vecinal, al entregar copias de los documentos enviados al comité nacional español de ICOMOS, quien asesora en esta materia al organismo internacional. Tras una enumeración de todo lo que no se ha hecho durante estas dos décadas, y a lo que el Ayuntamiento estaba obligado por el reconocimiento según la asociación vecinal, el aspecto más llamativo sin duda es la petición de que la Lonja pase a la Lista de Bienes en Peligro y la intervención de ICOMOS, adoptando las medidas necesarias para excluir este monumento como Patrimonio de la Humanidad.

Los motivos para plasmar esta petición tan dura en una carta, lo que sin duda alertará a la Unesco de que algo no se está haciendo bien para preservar el inmueble, es que la situación «con el nuevo gobierno local de Valencia es mucho mas grave y de peores consecuencias, no sólo por la degradación de todo el entorno monumental sino además por la perdida de su significado».

El documento desgrana la proliferación de todas las actividades hosteleras y terrazas alrededor del monumento, lo que a juicio de la asociación «degrada el entorno, impiden el paso y perturba su contemplación». Las mismas fuentes citaron como ejemplo lo que ocurría ayer por la tarde en la calle Pere Compte, donde el paso dejado por la terraza de un local fue tomado por un espectáculo de baile.

En cuanto a la reordenación del tráfico, desde la Boatella se han quejado a la Unesco porque la concejalía de Movilidad «ha semipeatonalizado para beneficiar la instalación de terrazas que ocupan la práctica totalidad del espacio publico en las proximidades de la Lonja, dejando aislados a comerciantes y vecinos».

Las mismas fuentes añadieron que la intervención en la avenida Barón de Cárcer introduciendo el doble sentido de la circulación ha producido seis accidentes con un muerto en escasos meses. «El concejal Grezzi quiere convertir la avenida en una autopista y permite que sigan pasando vehículos en los entornos monumentales», señalaron.

También hay críticas hacia la concejala de Medio Ambiente, Pilar Soriano, porque «además de caer arbolado y marchitarse los jardines, ha conseguido que la suciedad sea la característica general cerca del monumento. Responsable de permitir la mayor contaminación acústica en los 500 metros alrededor de la Lonja, donde están prohibidas las actividades ruidosas por ser Patrimonio de la Humanidad».

A la delegada de Turismo, Sandra Gómez, la asociación vecinal le acusa de «aumentar los apartamentos y bloques turísticos, que son completamente ilegales en zona residencial, la mayoría en los 500 metros de la zona de protección de la propia Lonja». Por último, critican la falta de inversiones a la delegación de Patrimonio Cultural, Glória Tello, y al delegado de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, le culpan de no impedir la ruina de una finca municipal en la plaza Doctor Collado.