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Ningún banco vende pisos a Valencia para el plan de alquileres sociales

Ningún banco vende pisos a Valencia para el plan de alquileres sociales
  • El Ayuntamiento recibe sólo tres ofertas de particulares pese a que el concurso incluía un gasto de 1,2 millones en viviendas este año

El proyecto estrella para este año del alcalde de Valencia, Joan Ribó, la compra de viviendas para un parque público destinado a los alquileres sociales, se ha convertido en un fiasco. Sólo tres particulares han ofrecido pisos al Ayuntamiento en un concurso donde el presupuesto asciende a 1,2 millones y se pedían inmuebles de hasta 50.000 euros, impuestos aparte.

El Consistorio apenas tiene un centenar de viviendas para este cometido, dado que las promociones de Aumsa no entran en dicha categoría. Una de las primeras decisiones a finales de 2015, cuando se elaboraron los Presupuestos municipales, fue la compra de pisos. El alcalde lo destacó así en el Consejo Social de la Ciudad como una de las principales novedades.

Pese al elevado presupuesto, ni los bancos ni las empresas inmobiliarias han ofrecido nada. El resultado es muy llamativo, teniendo en cuenta que el parque de viviendas vacías en Valencia es considerable y que la concejala de Gestión del Patrimonio, María Oliver, ha estado negociando con las entidades bancarias desde hace meses, como explicó el viernes, con el propósito de ajustar el pliego de condiciones a la realidad del mercado.

Pero eso no ha sido suficiente para concitar el interés de los bancos, ni siquiera de las empresas del sector. Las condiciones están detalladas en el concurso y hablan de viviendas al menos de dos habitaciones, con certificado de eficiencia energética, libres de enseres y en condiciones higiénicas, así como libres de cargas, con ascensor y una antigüedad inferior a los 40 años, entre otras.

Oliver indicó como una de las posibles causas de la falta de interés que hayan decidido «aguantar sin vender para conseguir un mejor precio dentro de poco, es decir, apostar más por la especulación». El inicio de la recuperación económica daría argumentos a esta hipótesis, aunque el Consistorio no ha recibido «ninguna llamada, no sabemos la razón de que después de tantas reuniones nadie se haya presentado».

Ahora quedan dos opciones para invertir el dinero. La primera es la compra directa, una opción considerada poco probable por la delegada. La otra es destinar los 1,2 millones de euros para ayudas al alquiler a familias sin recursos, aunque suponga retrasar un año la adquisición de las más de 20 viviendas previstas para este ejercicio.

La edil señaló que se han presentado 1.800 solicitudes de subvenciones para alquileres y no hay dinero para todos. En todo caso descartó guardar el presupuesto, dado que no se puede hacer plurianual por la legislación actual. «Resulta desagradable que no dijeran nada», señaló tras el primer intento de compra de pisos para alquiler.

Tras conocer el resultado del concurso, los grupos de la oposición lo tuvieron más claro. El concejal del grupo popular Alfonso Novo dijo que el Ayuntamiento «no puede hacer de Agencia Inmobiliaria, si quieren viviendas que las construyan en los solares municipales». Recordó la operación cerrada en el Camino Hondo del Grao, donde el Ayuntamiento se ha adjudicado una parcela edificable. «Que planee subastarla, no tiene ningún sentido cuando está comprando viviendas».

El portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, recordó el anuncio hecho en el Consejo Social de la Ciudad. «La realidad es que han pasado varios meses hasta que se ha hecho algo, de manera precipitada. Preguntamos varias veces por esta inversión y la respuesta siempre era que no se había hecho nada, como dijimos en el debate sobre el estado de la ciudad». Consideró que el tripartito «ni siquiera tiene información fiable del parque de viviendas de Valencia. Lo ocurrido demuestra que carecen de modelo y de proyecto».