Las Provincias

La Agencia Tributaria registra dos discotecas y confisca su recaudación

Puerta de la discoteca Ánimas Room, ayer por la tarde, en la calle Taquígrafo Martí de Valencia. :: jesús signes
Puerta de la discoteca Ánimas Room, ayer por la tarde, en la calle Taquígrafo Martí de Valencia. :: jesús signes
  • Hacienda y la Policía Nacional lanzan una nueva ofensiva contra el fraude fiscal de las sociedades que explotan el ocio nocturno en Valencia

Nueva ofensiva de Hacienda contra el fraude fiscal de las sociedades que explotan el ocio nocturno en Valencia. Una operación de la Agencia Tributaria se saldó ayer con el registro de dos discotecas del grupo Las Ánimas, en el número 4 de la calle Taquígrafo Martí y el 95 de San Vicente Mártir, y la intervención del dinero recaudado el viernes por la noche en los dos establecimientos.

Los funcionarios de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT), con el apoyo de varias patrullas de la Policía Nacional, entraron primero en la discoteca Ánimas Room sobre las cinco de la madrugada. Los agentes ordenaron al encargado de la sala que apagara el equipo de música y encendiera las luces para desalojar el local con cierto orden. Mientras los clientes salían a la calle Taquígrafo Martí y comentaban la operación de Hacienda en pequeños corros, los funcionarios vaciaban las cajas registradoras de las barras y la entrada de la discoteca. También precintaron aparatos electrónicos, un frigorífico y gran cantidad de bebidas alcohólicas, entre las que había botellas de Moët & Chandon, y rellenaron las correspondientes actas de incautación.

«Nos han enseñado una orden judicial que autoriza el registro y la incautación de la recaudación de la noche», afirmó un empleado del establecimiento. «Nosotros no sabemos nada. Si mis jefes tienen problemas con Hacienda eso es responsabilidad de ellos», añadió el trabajador con el ceño fruncido.

Una hora después, los agentes de la Agencia Tributaria de Valencia y de la Policía Nacional realizaron otro registro en la discoteca Indiana, otro establecimiento del grupo Las Ánimas. Eran las seis de la madrugada. Unos 150 jóvenes fueron desalojados en pocos minutos. Uno de ellos protestó porque acababa de pedir una copa y quería sacar la consumición a la calle. Los empleados de la discoteca encendieron las luces y apagaron los equipos de música, siguiendo las instrucciones de los funcionarios, para colaborar en el registro policial.

Y volvieron a repetirse las mismas escenas. Corros de amigos comentaban la operación contra el fraude mientras esperaban un taxi. Los agentes salían y entraban del establecimiento. Desde su vehículos, algunos conductores miraban con curiosidad el despliegue de Hacienda y la Policía Nacional en la calle San Vicente Mártir. Dentro de la discoteca, los funcionarios de la Agencia Tributaria confiscaron el dinero de las cajas registradoras y precintaron varios aparatos y botellas de alcohol. También mostraron la orden judicial que autorizaba el registro a un encargado del establecimiento para que colaborase.

Deuda tributaria

Unos 15 funcionarios de Hacienda y cerca de una veintena de policías nacionales participaron en las dos inspecciones sin que se registraran incidentes. Los agentes intervinieron varios miles de euros que serán entregados, según informaron fuentes policiales, a un administrador judicial para rebajar la deuda tributaria que tiene la sociedad propietaria de las dos discotecas. La Unidad de Recaudación Ejecutiva abrió hace tiempo un procedimiento contra este grupo empresarial para cobrar la cuotas pendientes, sanciones e intereses.

La operación de Hacienda llega como resultado de la detección de diferencias sustanciales entre la actividad declarada por estos locales y la estimada tras un análisis pormenorizado del aforo habitual, los pagos a los proveedores y el precio de las entradas y las consumiciones. En 2012, agentes de la Agencia Tributaria ya registraron el pub Las Ánimas en la calle Pizarro e intervinieron también el dinero recaudado un viernes por la noche como consecuencia de una deuda tributaria de cerca de 30.000 euros.

Uno de los socios del grupo empresarial reconoció ayer algunas de las irregularidades detectadas por Hacienda, aunque no quiso realizar declaraciones ni valorar los registros realizados en la madrugada de ayer en Ánimas Room y la Indiana. La nueva operación de la Agencia Tributaria causó un gran revuelo en el mundo del ocio nocturno de Valencia. Algunos extrabajadores de las discotecas han denunciado a la sociedad propietaria de las mismas por diferentes deudas y conflictos laborales, según informaron fuentes jurídicas.

El complejo Las Ánimas del Puerto cerró en septiembre del año pasado tras las quejas de los vecinos y una decena de denuncias de la Policía Local, que detectó graves deficiencias en materia de seguridad, concretamente en las salidas de emergencia. Dos meses antes, el 4 de julio de 2015, 400 personas fueron desalojadas y tres mujeres resultaron intoxicadas por humo al declararse un incendio en el establecimiento.