Las Provincias

El alcalde Ribó, Sandra Gómez y Sergi Campillo escuchan la intervención de Ramón Vilar. :: damián torres
El alcalde Ribó, Sandra Gómez y Sergi Campillo escuchan la intervención de Ramón Vilar. :: damián torres

El tripartito maquilla con ayudas a pequeños comercios mantener el aumento del IBI

  • PP y Ciudadanos apoyan la medida, destinada a locales con valor catastral de hasta 350.000 euros, aunque insisten en que pedirán una rebaja fiscal

El tripartito mantuvo ayer su decisión de no rebajar la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en 2017, que ha sido del 40% este año a 5.000 negocios de todo tipo en la ciudad y donde se incluyen 1.409 comercios. Fue la principal noticia de un pleno donde se aprobaron las ordenanzas fiscales y el concejal de Hacienda, Ramón Vilar, puede presumir de haber logrado la unanimidad del hemiciclo de manera sorprendente pese a mantener el incremento, que ha supuesto unos ingresos extra de 10,7 millones al Consistorio.

La previsión de los dos grupos de la oposición era buscar el apoyo del grupo socialista, con sendas mociones donde pedían el aumento del valor catastral mínimo para que afecte a los comercios la subida del IBI. Este año es de 250.000 euros y la Confederación de Empresarios del Comercio reclamó que se elevara a un millón de euros.

El portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó, presentó esa cifra en su moción, además de otra que dejaba el mínimo en 350.000 euros. Esto último se debía a que fue la propuesta del PSPV a sus socios de gobierno, Compromís y València en Comú, y que no salió adelante en la junta de gobierno. De ahí el interés en ver lo que votaban los cinco ediles en el hemiciclo, aunque hace unos días ya trascendiera que no pensaban romper la unidad de gobierno de ningún modo.

En lugar de esta moción y de otra de Ciudadanos con idéntica cifra de 350.000 euros, defendida por su portavoz, Fernando Giner, lo que ocurrió fue que Vilar presentó una alternativa donde se eludía cualquiera rebaja en el recibo del IBI, pero que incluía una línea de ayudas al pequeño comercio en 2017.

Las subvenciones se supone que son para todo tipo de actividades, como quiso precisar Monzó, por lo que anunció el apoyo de los populares, lo mismo que hizo Giner, quien incluso llegó a hablar en un comunicado de que el alcalde Joan Ribó había rectificado en su postura inicial sobre este conflicto. Nada más alejado de lo aprobado en el pleno.

El primer edil, al contrario de sus socios socialistas, se posicionó desde el primer momento contrario a cualquier bajada del recibo, tanto en la reunión que mantuvo con la presidenta de Cecoval, Isabel Cosme, como en sus declaraciones públicas posteriores. Llegó a decir que un gobierno progresista no debe bajar impuestos, sino redistribuir los ingresos obtenidos.

El concejal de Hacienda sí que planteó este verano un aumento del valor catastral para aplicar el tipo de gravamen del 1,10 (en todos los demás recibos es del 0,806), aunque a principios de este mes habló de una línea de subvenciones a determinadas actividades y negocios, sobre todo culturales y tiendas de pequeños propietarios.

Eso es lo que se votó ayer por unanimidad de todos los grupos, es decir, mantener la subida del IBI y compensarlo en cierta forma con ayudas, aunque dadas de manera discrecional por el Consistorio. El tenor literal del acuerdo dice: «se creará una línea de subvenciones específica destinada a promoción económica y comercial, para aquellos comercios que ocupen locales cuyo valor catastral esté entre 250.000 y 350.000 euros. Esta línea de subvención irá destinada principalmente a aquellos comercios cuya titularidad corresponda bien a autónomos, a microempresas o pequeñas empresas».

El acuerdo no dice por lo tanto nada de cantidades económicas ni un presupuesto mínimo. Giner preguntó qué pasará con los comerciantes que están en alquiler, dado que la redacción del párrafo parece referirse sólo a propietarios de locales.

Como la moción alternativa salió adelante, las dos que llevaban la oposición al pleno no se votaron. En la primera se habla también de «crear un turismo de shopping, con la participación de los agentes sociales de la ciudad, tanto operadores de turismo como asociaciones empresariales y sindicales del comercio», que logren un aumento del gasto de los turistas. Otra dos preguntas de Giner hacia la bancada del tripartito quedó en el aire: «¿Qué pasa con los horarios comerciales? ¿Abrirán en domingo los comercios?».

Demasiadas incógnitas y cabos sueltos, aunque todo quedó oscurecido por la unanimidad en la votación, que permitió incluso escuchar un aplauso desde la bancada del tripartito. El acuerdo se compromete a mejorar la promoción del comercio, nuevamente sin cifras. Las ordenanzas estarán ahora en exposición al público para la presentación de alegaciones. Monzó dijo sobre esto que seguirán pidiendo la rebaja en el recibo, aunque no precisó si alegarán para ello.