Las Provincias

El fiscal pide que se devuelva la custodia de la nieta a la 'abuela coraje' de Orihuela

Maruja Cuenca, de 63 años, instantes antes de entrar al juicio por la custodia de la niña. :: j. p. reina
Maruja Cuenca, de 63 años, instantes antes de entrar al juicio por la custodia de la niña. :: j. p. reina
  • Maruja Cuenca fue apartada de la menor en agosto de 2004, cuando el padre de la niña mató a la madre

Maruja Cuenca salió ayer sonriente del Palacio de Justicia de Alicante y, sobre todo, «esperanzada». La vecina de Orihuela todavía no ha recuperado la custodia de su nieta, de tan solo cuatro años, pero podría estar cerca de hacerlo. El Juzgado de Primera Instancia 8 de la capital acogió ayer la vista para dirimir el futuro de la niña, en manos de una familia educadora por decisión de la Generalitat después de arrebatársela a la abuela materna. La mujer, de 63 años, no solo ha tenido que sufrir la desgarradora pérdida de una hija que murió asesinada por su marido sino que, poco después, le arrebataron a su nieta en favor de una tía paterna, denunciada junto a un funcionario por presunta prevaricación.

Ahora, el Ministerio Público sostiene que la menor debió permanecer en todo momento en el seno de la familia materna, por lo que el calvario que ha vivido Maruja puede dar un vuelco en las próximas horas si la juez responsable del caso atiende la petición de la Fiscalía, cuyo representante instó ayer a retornar a la abuela materna la guarda de la cría «de forma inmediata». Atrás queda un camino de lágrimas plagado de barreras administrativas que le han privado de la compañía de su nieta desde agosto del 2014. En ese tiempo, Maruja poco ha podido ver a la niña, pues hasta hace unas semanas no se estableció un régimen de visitas, cada dos semanas, en un centro.

Los abogados de Maruja Cuenca explicaron tras la vista oral que la Fiscalía se decantó por esa opción por tratarse de «la mejor» para la menor de edad. El equipo de letrados encabezado por Sergio Marco Pérez y Guillermo Jiménez-Conde (de MMB Abogados) acudió junto a la 'abuela coraje', como ya se la conoce, con toda una batería de argumentos a favor de su defendida.

La mujer contó a su favor con la postura del Ministerio Fiscal, quien tachó la situación de entregar a la niña a una familia educadora de «estudio de laboratorio» que «perjudica» más que favorece a la pequeña, según explicaron los letrados a la salida del juicio.

Fue como hacer vivir a la criatura un «segundo duelo», como lo expresó la representante del fiscal, tras la pérdida de su madre asesinada y quedar apartada de su abuela y su hermano de 12 años. «Su hermano se va a volver loco cuando se lo diga», aseguró Maruja, sobre la buena noticia que esperaba transmitirle a su nieto, que vive con ella.

Horas antes, los nervios se reflejaban en el rostro de la mujer, rodeada de cámaras de televisión y de familiares a la espera de entrar a la sala de vistas y plantarse ante la juez, la fiscal y la representación de la familia del presunto asesino. En la plaza del Palacio de Justicia se cambió la tensión por la alegría comedida entre antes del inicio de la vista y su conclusión.

«Creo que saldrá bien», expresó la abuela de 63 años antes de entrar, aunque la noche de antes «no he pegado ojo», confesó. Sus letrados insisten en que a Maruja la arropa toda una estructura familiar que la apoya y siguen sin entender cómo se ha llegado a esta situación. «Yo me encuentro totalmente capaz» para criar a la pequeña, aseguró convencida a las puertas del Palacio de Justicia de Alicante y ansiosa por poder abrazar a la niña, a quien no ve desde el 13 de septiembre pasado.

Llegar a este punto no ha resultado nada fácil. Maruja mantiene toda una batalla legal contra la decisión de la Conselleria de Bienestar Social desde hace poco más de dos años le quitó la custodia.