Las Provincias

Ribó quiere paralizar el concurso del Varadero once días antes de adjudicarlo

Edificio del antiguo Varadero, al fondo. :: jesús montañana
Edificio del antiguo Varadero, al fondo. :: jesús montañana
  • La comisión delegada del Consorcio tiene que decidir el 6 de octubre cuál de las dos empresas que optan a la licitación se queda el restaurante

La falta de un plan estratégico que marque los usos de las instalaciones de la Marina Real puede acabar acarreando más de un problema legal al Consorcio Valencia 2007. El alcalde Joan Ribó avanzó ayer que quiere que el antiguo Varedero se convierta en una de las tres sedes del Museo del Mar -junto con la Casa dels Bous y las Atarazanas- pese a que este edificio está inmerso en un proceso de adjudicación para abrir un centro gastronómico.

El anuncio de Ribó se produce once días antes de que la comisión delegada del Consorcio se reúna para decidir cuál de las dos empresas que han optado a la concesión se quedan el edificio durante 20 años. En las bases, publicadas en febrero, figuraba un canon mensual de 7.000 euros mejorable al alza.

Y es que el 6 de octubre el Consorcio iba a revisar la evaluación o informe técnico que ya había puntuado a las dos empresas y se iba a dar a conocer quién se lo quedaba.

Inicialmente estaba previsto adjudicarlo antes, pero hubo que esperar a que se hiciera efectivo el cambio de dos miembros de la comisión, por un lado, el de Joan Calabuig por Sandra Gómez -que asume las competencias de Turismo- y el de una representante de la Generalitat.

Ahora, tras conocer el proyecto del Museo del Mar, que contará con la implicación de la Diputación, Generalitat y Autoridad Portuaria, la cosa se complica. Ayer el Consorcio inició las consultas con su equipo legal para ver cómo puede afectarles la decisión, puesto que falta ver si se puede paralizar el concurso, es inviable o supondría indemnizaciones a las firmas que han invertido una cantidad importante de dinero para diseñar el restauración.

Ribó insistió en que el Varadero «es una pieza fundamental del proyecto. No puede ser compatible con un restaurante. Damos más preferencia al uso de museo que no al de restaurante, que ya hay muchos».

No es la primera vez que se intenta paralizar el concurso del antiguo varadero, edificio modernista situado junto al Veles e Vents. A mediados de abril la dirección del Consorcio estuvo a punto de encargar a la Abogacía del Estado un informe para ver si se podía dar cobertura jurídica a la paralización. En esa fecha, el director general del Consorcio, Vicent Llorens, planteó la intención de acoger en este inmueble una extensión del Museo del Mar, incluso indicó que podría plantearse con un complemento de local hostelero. En abril, finalmente, se descartó paralizarlo para evitar posibles indemnizaciones.

Si bien el Consorcio forma parte de la comisión promotora de la creación del Museo del Mar, no ha sido hasta ahora cuando se ha planteado la cuestión de forma oficial. Ayer mismo, desde el Consorcio explicaron que si el Ayuntamiento quiere el varadero para sede del museo, tendrá que presentar un documento a la comisión delegada para que pueda valorar y ver si se puede demostrar el interés general del nuevo uso.

Sobre la creación del Museo del Mar, Ribó explicó que primero se va a hacer un estudio jurídico para ver cómo crean la fundación. Aunque no habló de plazos ni de presupuesto, en una primera fase se actuará en el Varadero y se rehabilitará la Casa dels Bous, edificio de la calle Eugenia Viñes que será municipal tras expirar la concesión de la Marina Auxiliante. Apuntó que ya hay proyecto de rehabilitación -que hizo la Politècnica-, aunque tendrá que incluirse en los presupuestos de 2017 porque no entra en las ayudas de ARRU ni en el plan Confianza.

En una segunda fase se actuará en las Atarazanas, que necesita más recursos económicos. Y en una tercera se vinculará con una red de museos del mar por toda la Comunitat.

El museo del varadero se quiere combinar con la visita de barcos históricos en aguas de la dársena, «de hecho el museo de Róterdam es prácticamente sobre el mar y se visitan barcos», indicó Josep Vicent Boira, secretario autonómico de Vivienda y Obras Públicas y coordinador del estudio técnico del museo.

En la Casa dels Bous sería una muestra de tipo etnológica, con redes, forma de vida de los pescadores, talleres participativos y con exposiciones de pintura relacionadas con el mar itinerantes, donde aspiran a llevar grandes obras como las de Joaquín Sorolla. Y en las Atarazanas estaría el groso de la exposición, hecha por profesionales museógrafos, tal como indicó la concejal de Cultura, Gloria Tello. Boira indicó por su parte que ya hay «muchos particulares, investigadores y empresas que quieren participar o donar piezas» para el museo. Y es que la idea es que empresas privadas se impliquen en este museo, como ocurre en Barcelona, donde colaboran navieras y empresas.