Las Provincias

Las obras públicas se retrasan a finales de año en el Cabanyal pese a las protestas vecinales

Una vecina pasa por una vivienda del Cabanyal. :: irene marsilla
Una vecina pasa por una vivienda del Cabanyal. :: irene marsilla
  • El tripartito no logra acelerar la adjudicación para renovar la red de colectores y varias calles, que suman una inversión de 11,5 millones de euros

Si hay una promesa grabada a fuego en todos los programas electorales del tripartito, se trata de la recuperación del Cabanyal, un barrio castigado por la paralización y los recursos judiciales desde hace lustros. Con ese precedente, el gobierno municipal no ha conseguido acelerar las grandes obras públicas pendientes y que suman una inversión de 11,57 millones de euros del Plan Confianza.

El concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, hizo la última estimación el pasado 3 de agosto, cuando dijo que las máquinas llegarían al barrio en octubre. Ese plazo se presume ahora imposible al repasar el proceso seguido por todo los proyectos en la Mesa de Contratación.

Ninguno de los ocho procesos abiertos ha terminado pese a que algunos empezaron el pasado mes de abril. Las protestas vecinales han ido en aumento ante la degradación de esta parte del Marítimo, donde ha mejorado la limpieza y la presencia de la Policía Local, pero no hay todavía síntomas de que ocurra lo mismo a nivel social, dada la elevada ocupación ilegal de casas.

A la vista de esta situación, la reconversión de 11,57 millones de euros destinados para la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez en construcción de colectores y reurbanización de calles se puso desde el primer día como una de las expectativas más grandes de mejora.

El concejal de Contratación, Sergi Campillo, indicó el lunes que no se ha producido nada anormal en los ocho concursos, sino que los plazos se han alargado por la falta de personal municipal y el elevado número de ofertas presentadas, que en ocasiones han llegado a 40.

Citó como ejemplo el que supone la inversión más alta, con la renovación de los colectores arteriales en buena parte del barrio, que salió a licitación con un coste de 3,87 millones más otros 813.000 euros por el IVA. El primer sobre de las ofertas se abrió el pasado 21 de abril y hoy mismo se ha previsto que suceda lo mismo con el segundo.

Campillo consideró que antes de acabar el año, todo debería estar adjudicado, aunque eso no supone que ya se encuentre en ejecución. Desde que se comunica la decisión del concurso hasta que las máquinas y obreros aparecen en las calles, pueden pasar varios meses.

De los ocho concursos pendientes, cuatro corresponden a obras públicas y otros tantos a dirección de las mismas. El Consistorio sí que trabaja desde el pasado verano en la renovación de tuberías de agua potable, una tarea previa a la reurbanización de amplias zonas.

En síntesis, se trata de la reforma de las calles principales con aceras, calzada y mobiliario urbano. Al margen se encuentra el resto de actuaciones, principalmente dos, una bajo el paraguas del Plan ARRU y otra con fondos europeos, presentada hace meses y donde el Gobierno tampoco ha dado respuesta.

Mientras esto sucede, la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, principal apoyo en el barrio a los partidos ahora en el gobierno, celebrará el próximo 19 de octubre una asamblea general, en un lugar todavía por determinar, donde se ha invitado a todas las formaciones firmantes antes de las elecciones municipales de un compromiso en favor del barrio y contra la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez.

Faustino Villora, portavoz de la entidad, señaló sobre la convocatoria que el tema principal a tratar será el derecho al descanso de los residentes, en referencia a los escándalos nocturnos denunciados los últimos meses. La Policía Local actúa cuando son llamados por los residentes, aunque la asociación quiere medidas más duraderas, que conjuguen el «derecho a la intimidad del domicilio familiar, a un ambiente sano, a la salud y al descanso por el derecho al trabajo», como indicó una representante vecinal en el debate sobre el estado de la ciudad.

En cuanto a los concursos, Campillo destacó que algunos se encuentran en su última fase previa a la adjudicación. Eso no quita para que haya demoras como en uno negociado sin publicidad desde el pasado 4 de julio.

En otro referido a la dirección de obra para la reforma de varias calles, el primer sobre se abrió el pasado 28 de junio y se desconoce cuándo seguirá el proceso. La concejalía de Desarrollo Urbano es la más importante en volumen de gestión por parte del grupo socialista, mientras que Contratación depende de Compromís. Esto no supone, precisaron fuentes municipales, que el proceso se alargue más de lo debido a la hora del inicio de las obras.