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Atasco en la calle San Vicente Mártir, el jueves. :: damián torres
Atasco en la calle San Vicente Mártir, el jueves. :: damián torres

Vecinos y comerciantes arremeten contra el Consistorio por el caos del Día sin Coche

  • Lamentan los cortes de calles del centro sin avisar y denuncian caídas en la facturación de hasta el 50%

Mientras el centro recuperaba la calma tras el caos que se vivió el jueves durante el Día sin Coche, vecinos y comerciantes hacían balance. Y no era positivo. La Federación de Asociaciones de Vecinos denunció que hubo cortes de calles sin avisar («faltó comunicación», dijo su presidenta, María José Broseta), y la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico lamentó pérdidas que en algunos locales llegó al 50%. Así lo aseguró la gerente de la entidad, Julia Martínez.

El Día sin Coche terminó con nuevos frentes abiertos para el Consistorio o, en su defecto, con enfrentamientos enquistados que parecen lejos de solucionarse. La relación entre la federación y el concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi, es cuanto menos tirante después del pasado Debate del Estado de la Ciudad, cuando Grezzi afeó a los representantes vecinales que no hablaran de los escándalos de corrupción que rodean al grupo municipal popular. Así las cosas, Broseta criticó que cuando se cierra una plaza como la del Ayuntamiento «exclusivamente un día, provocas descordinación y que la gente se ponga nerviosa», aseguró.

«Había gente que iba al centro en autobús y no sabía dónde paraba», lamentó la dirigente vecinal, que pidió «más información». Fue esta falta de publicidad de la medida, en su opinión, lo que causó buena parte de los atascos en pleno corazón de la ciudad y retrasos en las líneas de la EMT. Broseta se mostró partidaria de dialogar con el Consistorio sobre cómo celebrar este evento en años próximos.

El portavoz de la Coordinadora de Entidades Ciudadanas de Ciutat Vella, Juan Bayona, aseguró que el jueves fue una jornada «muy caótica». «Parece que Grezzi no tenga sentido de la proporción y que su intención sea marcar una fecha y que nos acordemos de él», comentó el representante vecinal, que además recordó que los residentes en Ciutat Vella tienen que entrar «a muchos sitios» en coche porque hay personas mayores que no pueden trasladarse por otros medios. Eso sí, Bayona reconoció que los vecinos estaban «contentos» por el hecho de que coger un autobús de la EMT fuera gratuito todo el día.

De la misma opinión son otros dirigentes vecinales de la zona. Es el caso de María José Volta, secretaria de la Asociación de Vecinos El Palleter de Velluters, que señaló que en la calle San Vicente «no se podía pasar». «Con la plaza del Ayuntamiento cortada se provocan atascos y los coches el jueves estaban totalmente parados», lamentó Volta, que además afeó al Consistorio la falta de diálogo: «No nos están preguntando nada, no nos consultan nada». Joan Sanchis, portavoz de la Asociación de Vecinos y Comerciantes La Boatella, por su parte, criticó que los coches «seguían pasando como podían por donde podían». «Fue un desastre total como todo lo demás, no confiamos en nada de lo que hace el Ayuntamiento», lamentó.

Tampoco los comerciantes aprueban al Consistorio. Las pérdidas, según explicó Martínez, llegaron al 50% en determinados establecimientos del centro de la ciudad, sobre todo aquellos situados en el entorno de calles como San Vicente o María Cristina, afectadas por grandes atascos al cerrarse el acceso a la plaza del Ayuntamiento por Periodista Azzati.

Para la edición del año que viene, Martínez pide «un planteamiento más coherente» porque, en su opinión, «cerrar la plaza ni educa, ni conciencia, ni estimula...». «Los ciudadanos se han sentido muy molestos porque el centro estaba inaccesible incluso en transporte público», aseguró Martínez. Para el año que viene, propone que estas medidas de concienciación «se concentren cada año en un punto distinto de la ciudad». «Así se van sensibilizando todos los colegios de la zona, los residentes... así será más fácil que todos lo valoren», propuso la gerente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico.

Hablan los afectados

Desde la tienda de recuerdos Siente Valencia, situada en el Pasaje Ripalda, hicieron hincapié en que el jueves fue «un caos total». «Esta zona es un embudo e ideas como estas no funcionan», lamentaron y señalaron que fue «un día malo» desde el punto de vista de la facturación.

Lo mismo ocurrió en Óptica Centro, en la plaza Doctor Collado. Parte de su público son los turistas y el jueves por la mañana no vendieron nada. Así lo comentó Teresa, gerente del establecimiento, que lamentó que estos cierres temporales «no tienen sentido sin que haya alternativa». «Hoy (por ayer) está todo lleno de turistas, ayer (por hoy) no había», criticaron.

En la calle Cirilo Amorós, Begoña Grau gestiona una tienda de ropa infantil llamada Gugos. El jueves por la mañana hizo «cero euros de caja», y eso que por las mañana vende más. «Fue el peor día de todo el mes, parecía Fallas porque estaba cortado de las grandes vías hacia dentro», criticó. Grau afeó al Consistorio la falta de información: «A las 17 horas había gente que no sabía qué estaba pasando». Otros locales registraron también pérdidas de hasta el 50%, según los datos que maneja la entidad.