Las Provincias

El Consell blinda 11.600 hectáreas de huerta para evitar su reclasificación

Una zona de huerta que a partir de ahora tendrá mayor protección. :: irene marsilla
Una zona de huerta que a partir de ahora tendrá mayor protección. :: irene marsilla
  • La futura Ley de l'Horta prevé crear marcas de calidad de productos agrícolas y proteger instituciones como el Tribunal de las Aguas

valencia. El Consell aprobó ayer el anteproyecto de Ley de l'Horta de València, un marco legal para preservar, conservar y recuperarla como «cinturón verde» que contempla, entre otras medidas, no permitir nuevas reclasificaciones de suelo que afecten a la infraestructura verde de la huerta y apuesta por la «cesión del uso del suelo» por parte de propietarios que no deseen trabajar sus tierras a personas que estén interesadas en hacerlo y no tengan terreno, para luchar contra el abandono de la huerta.

La consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración Del Territorio, María José Salvador, explicó respecto a esa cesión del uso del suelo que se trata de un instrumento que apuesta por la mediación, por poner en contacto a personas que no tienen terreno y quieren cultivar con aquellas que disponen de tierras pero no quieren trabajarlas. En este sentido, precisó que deberían «dar muchos elementos para llegar al punto de poder expropiar el uso» porque se apuesta precisamente por un acuerdo entre las partes, con el objetivo de «evitar por encima de todo que el suelo esté abandonado». Salvador explicó que este anteproyecto de ley tiene una «carga importantísima» porque refleja el cambio de modelo territorial del Consell tras «20 años de abandono de la huerta».

Recordó que hace 16 años el Consell Valencià de Cultura (CVC) alertaba de la necesidad de promover la conservación de la huerta y ahora se recoge ese espíritu y se trabaja en un marco normativo para proteger un espacio «único» que ha estado en seria amenaza de desaparición, dado que «la presión urbanística ha transformado en suelo urbanizado más del 30% del suelo de la huerta en los últimos 25 años» y el abandono de las tierras alcanza al 20% de la huerta histórica.

Según Salvador, el espíritu del texto no es preservar la huerta desde una visión «museística» y «petrificada», sino configurar un espacio «vivo y sostenible desde la triple dimensión económica, ambiental y social».

Para ello, esta ley que se desarrolla en 47 artículos encuadrados en ocho capítulos, se desarrolla de forma paralela al Plan de Acción Territorial (PAT) y al Plan del Litoral, el primero de los cuales blinda 1.600 nuevas hectáreas de huerta, que se suman a las 10.000 ya protegidas, con lo que el terreno blindado ascendería a 11.600 hectáreas.

El anteproyecto, que ahora pasará a participación y consulta pública y sobre el que se recabarán los dictámenes del Consejo Económico y Social y el Consell Jurídic Consultiu, para después ser tramitado en las Corts, contempla la creación Ente Gestor de l'Horta y un Plan de Gestión del Desarrollo Agrario.

Por lo que respecta al ente, estará formado por la Generalitat, la Diputación de Valencia, ayuntamientos de l'Horta, el Tribunal de las Aguas, la Reial Séquia de Montcada y gestionará los fondos destinados a los agricultores, la creación de marcas de calidad de los productos agrícolas o la visualización de la huerta y la sensibilización ciudadana. Además, también define los elementos a proteger, como el Tribunal de las Aguas o la Reial Séquia de Montcada, el patrimonio arquitectónico o hidráulico, limita los usos industriales y precisa los usos y actividades que están permitidas en este ámbito de huerta.

El uso global agrario predominante admitirá de manera sostenible la implantación de usos terciarios complementarios para su dinamización económica tales como pequeños restaurantes e instalaciones de turismo rural.