Las Provincias

Un grupo de personas recorre el París peatonalizado en 2015. :: efe
Un grupo de personas recorre el París peatonalizado en 2015. :: efe

Centros cerrados... pero en domingo

  • Los Ayuntamientos de Madrid, Barcelona o Zaragoza impiden recorrer decenas de sus vías más importantes y causan graves atascos

  • Capitales como París posponen sus actos del Día sin Coche al fin de semana

«Valencia no es un caso aislado, ya que las grandes ciudades europeas también celebraron ayer este día dejando libre de coches sus centros urbanos», se felicitaba ayer el Consistorio en el balance del Día sin Coche que remitieron a los medios de comunicación. Cierto es que ciudades como Barcelona, Madrid o Zaragoza practicaron cortes selectivos del tráfico en distintos puntos, pero otras grandes ciudades como París, Bruselas o Copenhague han dejado la celebración de esta jornada para un domingo.

Es el caso de la capital de Francia, donde la alcaldesa, Anne Hidalgo, ha puesto especial hincapié en reducir la polución de la ciudad. Por eso, cerrará al tráfico buena parte de la zona más turística de París (ambas orillas del Sena) mañana, en la que será la peatonalización más importante, por extensión, de todas las que se vivirán en Europa esta semana. Otras capitales como Bruselas o Copenhague lo hicieron el pasado domingo. En Londres, por su parte, el pasado jueves solo se cortaron determinadas vías en algunos barrios de la ciudad, a discreción de cada una de las zonas.

En América, la mayor peatonalización se vive en Colombia. Tanto Bogotá como Medellín prohibieron el jueves circular en coche por la ciudad e incentivaron el uso de transporte público. En Estados Unidos, por su parte, Nueva York cerró al tráfico una zona en torno a la avenida Broadway el pasado mes de abril para celebrar el Día de la Tierra. Otras ciudades como Philadelphia, Detroit o Los Angeles celebrarán actos para conmemorar la efeméride pero también durante este fin de semana.

En este sentido, fue en España donde se vivieron las peatonalizaciones más amplias. En Barcelona, por ejemplo, el Ayuntamiento que preside Ada Colau cerró hasta 58 calles, entre ellas dos de las más importantes de la Ciudad Condal: Via Laietana y Gran de Gràcia. El resultado: atascos y retenciones. El tráfico se redujo en un 6% pero la hora punta, que se adelantó, dejó embotellamientos en las rondas de entrada a Barcelona. Los pasajeros del transporte público crecieron en torno al 5%.

En Madrid, el Consistorio, también gobernado por la marca blanca municipal de Podemos, Ahora Madrid, planteó cortes selectivos de determinadas calles de la ciudad. Adem-as, propuso una «bicicletada con los colegios» con menores por calles tan principales como el Paseo del Prado, la calle Alcalá, Gran Vía o el Paseo de Recoletos, y con «espacios libres de vehículos», como Bravo Murillo. Así las cosas, en los accesos a Madrid y en vías como la M-30 se vivieron atascos kilométricos que pusieron a prueba la paciencia de cientos de miles de madrileños. Cabe recordar que el Consistorio ya ha decretado en alguna ocasión la prohibición de acceder al centro en coche para evitar la polución los días en que los servicios municipales detectan un aumento de la contaminación atmosférica sobre Madrid.

Otras ciudades como Bilbao o Zaragoza también celebraron el Día sin Coches pero de manera menos drástica. En el caso de la capital del País Vasco, los actos de la efemérida se concentraron, sobre todo, en el barrio de Irala, una zona de la ciudad que el nuevo Consistorio pretende convertir en una Zona Ambientalmente Pacificada. Para ello se establecerá un límite máximo de velocidad de 30 kilómetros por hora, se colocarán semáforos que se regulan en función de la afluencia de vehículos y se aumentará el número de pasos de peatones. Las actividades de ayer incluyeron un punto de recogida de propuestas para el proceso participativo que comenzará en próximas fechas.

En Zaragoza, por su parte, se cerró al tráfico la calle que más tráfico soporta a lo largo del día: el Paso de Pamplona, por lo que se causaron importantes atascos en todo el centro de la capital maña. Otras urbes, como Sevilla, dejaron las actividades para el fin de semana con el objeto de perjudicar lo menos posible el día a día de sus convecinos.