Las Provincias

La reforma de la V-30 buscar acabar con los atascos en la entrada a Valencia por la avenida del Cid y la A-3 desde el puente de Xirivella

Uno de los atascos en la V-30. :: juanjo monzó
Uno de los atascos en la V-30. :: juanjo monzó
  • Fomento reactiva ahora la ampliación de la carretera que debía estar acabada en 2011

Dos accidentes de tráfico leves colapsaron la V-30 a lo largo de cinco kilómetros entre Quart de Poblet y Paterna el pasado junio dejando una imagen que es muy frecuente en esta autovía -a pesar de la incorporación de un tercer carril-, al igual que las retenciones provocadas por siniestros de camiones que se dirigen bien hacia el puerto de Valencia bien hacia el by-pass. De ahí que las reclamaciones para su ampliación hayan sido constantes desde hace años.

De hecho, la previsión del Ministerio de Fomento era que en 2011 se hubiese ejecutado ese aumento de capacidad de una carretera construida en la década de los 60 y que, en algunos puntos, registra más de 100.000 vehículos diarios. En este sentido, ya en 2007 la Dirección General de Carreteras admitía «problemas de capacidad» en esta carretera, especialmente en el comprendido entre el Puerto de Valencia y el acceso con el by-pass.

Esos 17 kilómetros, y en concreto el anteproyecto para su mejora, son los que Fomento somete ahora a exposición pública, al igual que la evaluación de impacto ambiental, según anunció ayer el departamento que dirige en funciones Rafael Català y tal y como publicó el Boletín Oficial del Estado (BOE). El periodo de consulta se prolongará durante 30 días y los documentos se pueden consultar tanto en la Demarcación de Carreteras como en los ayuntamientos de Mislata, Paterna, Quart de Poblet, Valencia y Xirivella, que son las localidades afectadas.

Las obras, para las que no hay fecha dado que el anteproyecto aún tiene que convertirse en definitivo y posteriormente salir a licitación, tienen un presupuesto aproximado de 145 millones aunque la Generalitat, en un estudio que realizó en 2008, fijó el coste en unos 250 millones. Y el propio Gobierno central estimó 125 millones en 2007.

Este proyecto fue una de las promesas que la exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, arrancó a la entonces ministra Ana Pastor en marzo de 2015 durante una reunión que ambas mantuvieron en Madrid. Eso sí, en aquella fecha se anunció que el documento saldría a exposición pública en el segundo semestre del año pasado.

Remodelación de enlaces

El anteproyecto actual plantea varias alternativas para mejorar «el funcionamiento» de la V-30, «fundamentalmente en el tramo comprendido entre el enlace de la CV-36 y la conexión con la CV-30, ya que es donde se detectan mayores problemas de capacidad». Según la información facilitada por el ministerio, «también se deben remodelar los enlaces, especialmente en los tramos donde existen carriles de trenzado».

Hay varios puntos que son los que salen a información pública para que los afectados puedan presentar alegaciones. Así, figura el enlace con la CV-36 (la carretera de Torrent) para eliminar el trenzado bajo el puente en dirección al puerto. En el caso de la avenida del Cid, se han analizado dos soluciones para evitar los cruces de mediana existentes en esta avenida para acceder al barrio de la Luz y la salida de Mislata.

Respecto a la conexión Xirivella-Valencia, el anteproyecto ofrece tres alternativas para resolver los problemas de capacidad de esta conexión en el acceso a la autovía A-3 sentido Valencia desde Xirivella sur y la V-30. Para la A-3, donde recientemente finalizaron las obras de ampliación del tercer carril hasta Buñol, se han estudiado hasta cinco soluciones.

Por último, para la CV-30 -vía de enlace con la ronda norte-, el documento del ministerio ofrece una única solución en sentido A-7 y tres en sentido Puerto de Valencia, «proyectando en estas últimas la V-30, antes de llegar al enlace con la CV-30, con una calzada de cuatro carriles provenientes de la A-7 y el enlace de Manises y el polígono Fuente del Jarro», según el comunicado remitido ayer.

Todas las soluciones deberán hacerse sobre la estructura ya existente, pues Fomento siempre ha descartado una ocupación excesiva de suelo. Uno de los problemas que arrastra son los estrechamientos de calzada, que provocan que en muchos tramos no se pueda circular a 120 kilómetros por hora.

Con la reactivación del anteproyecto, paralizado por su elevado coste (aunque sí que se han realizado actuaciones de mejora del asfalto, por ejemplo), el ministerio trata también de solucionar los atascos que se producen de entrada a la ciudad de Valencia por la avenida del Cid y la A-3 desde el puente de Xirivella.