Las Provincias

Una mujer cruza la calle Barón de Cárcer. :: damián torres
Una mujer cruza la calle Barón de Cárcer. :: damián torres

Vecinos de Barón de Cárcer cortarán la avenida contra el doble sentido

  • La Boatella recoge firmas en las inmediaciones de la vía y ya estudia denunciar al Consistorio y a su alcalde por la decisión tomada en 2015

valencia. En el conflicto perenne en que viven inmersos los vecinos del centro de la ciudad y el Ayuntamiento de Valencia, los autobuses que se dirigen en dirección plaza Ciudad de Brujas a través de Barón de Cárcer han abierto un nuevo capítulo. Concretamente, el que escenificará la Asociación de Vecinos y Comerciantes La Boatella en próximas fechas con cortes de calles para protestar por el doble sentido impuesto por Giuseppe Grezzi el pasado mes de noviembre. El quinto atropello en menos de un año, el pasado lunes, ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia, y también del temor, de los vecinos de la zona.

Sin ir más lejos, ayer ya comenzaron a recoger firmas. Además de contra el doble sentido que consideran peligroso para la integridad física de los vecinos, también están recopilando apoyos contra los apartamentos turísticos. Son dos frentes abiertos los que la Coordinadora de Entidades de Ciutat Vella tiene abiertos con el Consistorio, pero no parecen dispuestos a ceder. Mientras Grezzi insiste en que el doble sentido no se va a cambiar (en parte porque la ampliación de las aceras en San Vicente Mártir desde la esquina entre Garrigues y Periodista Azzati dificulta su marcha por esa vía), los vecinos reclaman la retirada de la medida.

Es el caso de la Asociación de Vecinos y Comerciantes La Boatella. Exigen «la completa peatonalización de la plaza Ciudad de Brujas y la eliminación del tráfico en Barón de Cárcer hasta su peatonalización con el objetivo de recrear un auténtico un paseo comercial que tanto vecinos como comerciantes se merecen, donde solo minibuses eléctricos puedan circular dando servicio tanto a residentes como a las tiendas y comercios que hay que proteger». Harán estas peticiones en una reunión con la Conselleria de Territorio que celebrarán la semana que viene, donde además pedirán que se elimine el paso y parada en Barón de Cárcer del bus metropolitano que une Mislata con Valencia. «El absurdo de la situación es que tan solo uno o dos pasajeros llegan hasta esta parada», lamentan desde la entidad. Fuentes de la Boatella destacan que la conselleria «no tiene que programar ninguna parada ni cirulación dentro del centro histórico del transporte metropolitano».

La Coordinadora de Entidades, por su parte, va más allá. Ya antes del verano se realizó una manifestación que pedía la eliminación del doble sentido. Ahora, volverán las movilizaciones semanales y están valorando cortes de tráfico en momentos puntuales para así evidenciar su enfado y el miedo que tienen a que los autobuses que enfilan Barón de Cárcer hacia el Mercado Central protagonicen nuevos accidentes. El concejal Grezzi, por su parte, insistió ayer en que los accidentados «cruzaban sin mirar o con el semáforo en rojo». Estos cortes se llevarán a cabo «en cuanto se produzca un incidente con algún peatón más». Por cierto que la Policía Local informó ayer de que, «por el momento», no hay programadas campañas especiales de información en la zona, como sí se han realizado en otros puntos negros de la ciudad.

Asimismo, la Coordinadora de Entidades Ciudadanas va a organizar unas Jornadas de Movilidad Urbana en la que se invitará a especialistas en Urbanismo de la Universidad de Valencia , así como ex concejales de Urbanismo de ciudades con centro histórico similar al de Valencia y que plantean modelos urbanísticos distintos a los que plantea Grezzi, según informaron ayer fuentes de la entidad.

Desde el mes de noviembre de 2015, ha habido seis accidentes en la avenida relacionados directamente con el doble sentido. Cinco de ellos fueron atropellos, y uno de ellos mortal, que acabó en abril con la vida de un hombre de 63 años. El otro fue una mujer que resultó herida leve tras caerse en el interior de un autobús cuando esté frenó de golpe, según indicaron entonces fuentes policiales.´

El último de estos accidentes se vivió el pasado lunes, cuando un joven de 25 años resultó atropellado por un autobús de línea de la EMT en el cruce con la calle Linterna, el mismo punto donde en abril fue arrollado el anciano que murió dos días más tarde. En este caso, el joven cruzaba sin mirar, según fuentes policiales, que señalaron además que el autobús intentó en varias ocasiones avisarle haciendo sonar la bocina sin efecto. El joven sufrió un traumatismo craneoencefálico y fue trasladado al Hospital Doctor Peset Aleixandre, sin que se conozca su estado actual. Todo parece indicar, eso sí, que el golpe no revestía gravedad, según indicaron diversas fuentes presentes en el momento del accidente.