Las Provincias

Alberto Bordes y Noelia Estornell, padres preadoptivos. :: d. torres
Alberto Bordes y Noelia Estornell, padres preadoptivos. :: d. torres

El Supremo deja a Joan con su madre pero las familias acuerdan seguir en contacto

  • Las partes alcanzan un pacto para que el menor tenga un trato «fluido y permanente» con los padres de acogida en Sueca

valencia. El último episodio judicial sobre la adopción del pequeño Joan por el matrimonio de Sueca ha llegado. El serial sobre las negociaciones y la normalización de las relaciones entre la pareja preadoptiva y la madre biológica sigue abierto. El Tribunal Supremo hizo público ayer un auto en el que rechaza los recursos presentados por los padres del niño de cuatro años, la Fiscalía y la Consejería de Asuntos Sociales de Asturias y da por buena la sentencia de la Audiencia de Oviedo, lo que significa que anula el acogimiento preadoptivo del matrimonio valenciano y deja al menor con su madre biológica, María José Abeng, vecina de Oviedo.

El camino de los tribunales podría seguir abierto con un recurso al Tribunal Constitucional por vulneración de los derechos fundamentales, pero no parece una vía muy probable. La senda extrajudicial parece hoy la que cobra más peso. De hecho, según ha podido saber LAS PROVINCIAS, existe un acuerdo escrito, ratificado por los abogados de ambas partes mediante correo electrónico, según el cual las dos familias se comprometen a que Joan «nunca pierda el contacto con la familia biológica o con los que han sido acogedores preadoptivos, al margen de las decisiones de los tribunales», como reza el espíritu del pacto alcanzado. El acuerdo entre las partes es «privado» y al margen de la Consejería de Asuntos Sociales de Asturias, «ya que ambas partes se han sentido perjudicadas, por uno u otro motivo, por la Administración», como consta en el pacto. El compromiso adquirido por los letrados es mediar para que, «sea la que sea la resolución judicial del asunto, el niño mantenga un contacto permanente, fluido, amable y coordinado con la madre biológica, si es finalmente adoptado, o con los acogedores si se queda con su familia biológica», reza el trato alcanzado antes de que se conociera el auto del Supremo.

El abogado de la pareja de Sueca, Enrique Vila, sostiene que el acuerdo busca «defender el bien superior del menor, que es lo que desde el principio nos ha guiado en esta historia». Por su parte, Nieves Ibáñez, la abogada de María José Abeng, prefirió no comentar un acuerdo que es «privado entre las partes», pero lanzó un aviso: «El pacto se podría romper en función de los pasos que se den a partir de ahora».

Silencio del matrimonio

Alberto y Noelia prefirieron no entrar ayer en mayores valoraciones, ni sobre el auto del Supremo ni acerca del pacto alcanzado entre las partes. El padre preadoptivo se enteró de la resolución del tribunal a través de la prensa mientras se encontraba trabajando por la mañana en la factoría Ford. La pareja prefiere esperar unos días a valorar el futuro: «Cuando tengamos el auto os convocaremos».

La resolución judicial del Supremo no entra en el fondo del asunto, simplemente rechaza los recursos y da por buena la anulación de la adopción por una infracción procesal. Y es que, un juzgado de Oviedo dijo en primer lugar que no era necesario para la preadopción el consentimiento de la madre, al estar la joven de 19 años incursa en un proceso de privación de la patria potestad. La Audiencia negó que se diera esta última circunstancia, subrayó que la progenitora debió haber autorizado la adopción y anuló por tanto el acogimiento, lo que supuso el inmediato regreso de Joan a Oviedo tras pasar tres años en Sueca.

La letrada de la madre se mostró «muy contenta y satisfecha» por lo que considera al fin y al cabo «la aplicación de la ley». Para Nieves Ibáñez, «los derechos fundamentales vulnerados fueron el de la madre biológica y el del menor, al que se separó de manera totalmente irregular su progenitora». La abogada aseguró que ayer no le había comunicado aún a María José la decisión del Tribunal Supremo, «porque quiero que esté tranquila y disfrute con su niño del día grande las fiestas de San Mateo», celebrado ayer en Oviedo. Ibáñez asegura que Joan se encuentra «feliz».